Acosan ciudadanos a las instituciones?

Acosan ciudadanos a las instituciones?

Por: Felipa Nery

Bullying es una palabra inglesa, que se conoce como acoso u hostigamiento escolar. La palabra está compuesta por la voz ‘bully’, que significa ‘matón’ o ‘peleón’, y la terminación ‘ing’, que indica la acción o el resultado. El Bullying lo hemos conocido como el acoso constante que un niño o varios niños realizan a otro niño, al cual le causan además de daño físico, también psicológico, también se habla de Bullying laboral. Pero ahora resulta, que el presidente de la República Enrique Peña Nieto dice que la sociedad civil le hace bullying a las instituciones. ¿Qué son las organizaciones de la Sociedad Civil, mejor conocidas, como ONG?. Son grupos de ciudadanos que se reúnen con la finalidad de alentar la participación ciudadana para analizar los problemas que vive su comunidad y advertir a las autoridades, o hacer propuestas sobre temas específicos, principalmente donde no se están dando resultados como debiera ser la obligación del Estado. El pasado lunes el Presidente se reunió con representantes de ONGs nacionales, entre los que se contaba la Organización Causa en Común, que dirige María Elena Morera, quien había advertido que México vive una ‘emergencia nacional’  a causa de la inseguridad, principalmente por delitos graves, homicidios dolosos y los robos con violencia, según las cifras que obtienen de las mismas instituciones públicas, además, señaló Morera, que ni una sola de las corporaciones policiacas del país tienen las bases mínimas para un buen desarrollo de sus elementos. En respuesta, el presidente aseguró que se han hecho cosas positivas en seguridad y recriminó que hay críticos que nunca lo reconocen, y al contrario, le hacen bullying a las instituciones. Y el mismo lunes, el ministro José Ramón Cossío Díaz, alertó que actualmente las autoridades tanto locales como federales han tomado una postura cerrada hacia los derechos humanos. En una sesión conjunta de los plenos de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal, donde rindieron protesta tres nuevos jueces de Distrito, el ministro les dijo que ante esta situación que se vive actualmente, la credibilidad de los juzgadores es fundamental para defender los derechos humanos y fue más allá, al advertirles: ‘es una contracción de los derechos humanos, más allá de las retóricas celebratorias en las cuales estamos sometidos, creo que muchas instituciones frente a la presión de la inseguridad, frente a la presión de la corrupción, frente a las incertidumbres de muchos tipos, nacionales e internacionales, están empezando a contraer su doctrina sobre derechos humanos’. Claro y preciso el Ministro Cossío. Los gobernantes no quisieran que la gente se queje, que denuncie, que les señale que no están cumpliendo con la función que les corresponde, quisieran vivir hoy, como en los siglos XV, XVI, tiempos de los Reyes, de los Monarcas dueños y señores absolutos, a quienes no se les podía exigir nada, porque el pueblo no tenía derechos. Llegaron al poder gracias a la democracia, pero sólo quieren que esta sea en su beneficio y no de la sociedad en general. Menos mal que en la Corte hay un ministro de avanzada en materia de derechos humanos.