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Con sus 88 años “Chuita” un ejemplo para jóvenes

Con sus 88 años “Chuita” un ejemplo para jóvenes

HUIMANGUILLO, TAB.- Jesús de la Cruz de la Rosa, con sus 88 años de vida y 50 de estos carentes de la vista, continua siendo un ejemplo de vida para la sociedad huimanguillense y tabasqueña, al iniciar el 2018 con su habitual trabajo de vender productos del campo a las amas de casa para la elaboración de los alimentos del día “Chuita”, como se le conoce advierte “…con lluvia y sol, yo sigo trabajando en mi vida”.

El grito a los 4 puntos cardinales de la ciudad de Huimanguillense, alerta a las amas de casa sobre la llegada de “Chuita”, quien en esta ocasión pregona la venta de limón criollo, guayaba, chile morrón, cilantro, chile, pepino y muchas ganas por vivir y trabajar, para seguir siendo ejemplo de vida para niños, adolescentes y  personas de la tercera, que en ocasiones se quejan de todo pero Jesús de la Cruz de la Rosa, demuestra que no hay límites en la vida.

Ahí en el callejón de “Independencia”, entre la calle Allende y Rafael Martínez de Escobar, “Chuita”, con sus 88 años a cuestas, hace una leve escala al “atascarse”, su fiel compañero de trabajo el “carretón”, al quedar atascado contra la banqueta y rápidamente un transeúnte se percata de los hechos y encausa el desvencijado equipo de trabajo para continuar la ruta de venta.

Con lluvia o con sol—dice Chuita—todos los días salgo de mi casa ubicada en la Ranchería Otra Banda, segunda sección recorriendo 20 kilómetros  hasta la ciudad de Huimanguillo, llueve, truene o relampaguee, yo trabajo. No me enfermo y seguiré trabajando a pesar de que desde hace 50 años, perdí la visión.

Tras una breve escala para conversar, “Chuita” reanuda su caminar por las calles de Huimanguillo, ofreciendo los productos del campo que demandan las amas de casa para elaborar los alimentos del día. Su voz es inconfundible y su lento caminar con el gemido de las ruedas del carretón, pintan de admiración y respeto, este ejemplo de vida de un hombre de campo que se gana la vida en forma honrada y sin dar compasión.