El enemigo íntimo

El enemigo íntimo

Tom Brady y Julian Edelman, con su increíble recepción, se llevaron los reflectores en el Super Bowl del año pasado. Pero Chris Long, hoy jugador de los Philadelphia Eagles, hizo el papel de reparto y, sin quererlo, tuvo mucho que ver en la remontada y el quinto título de los Patriots.

Cuando los Falcons amenazaban con extender la ventaja y asegurar el partido con un gol de campo, Long provocó un castigo del tackle ofensivo Jake Matthews, que impidió a Atlanta quedar en posición para conectar un gol de campo.

Tras ello le llegó la tercera oportunidad a los Falcons, con 33 yardas por avanzar y 3:43 por jugar en el último cuarto. Matt Ryan no pudo completar un envío a Taylor Gabriel y tuvieron que entregarle el ovoide a Tom Brady. Ahí, prácticamente firmaron su sentencia.

Los Patriots empataron el partido en esa ofensiva gracias a un acarreo de una yarda de James White, precedido de un recital de pases de Brady y la atrapada de Edelman. Luego, Nueva Inglaterra concretaría la remontada en el tiempo extra.

Justo antes de la temporada, Long había aceptado bajarse el sueldo para dejar a los Rams y firmar un contrato con los Patriots. Su sueño era ganar el anillo de campeón e igualar a su padre Howie Long, que ganó el Super Bowl XVIII con los Raiders.