EL PRIMER DÍA DE LOS ALCALDES: LAS CUENTAS POR PAGAR

José Martínez

El panorama para los próximos presidentes municipales no es para saltar de optimismo. Si bien no se deben dejar ganar por los pronósticos sombríos, los 16 alcaldes que tomen posesión a partir del primer minuto de enero, deberán hacer cuentas muy claras. Digo los 16 alcaldes electos porque como usted sabe el municipio más habitado y con mayor actividad económica y en donde confluye la vida política y social del estado no tendrá un cabildo norma sino un concejo municipal temporal. Dicho sea de paso, si la situación es compleja para todos los ayuntamientos, para el de la capital tabasqueña será mucho más. En materia de recursos tienen muy poca tela de dónde cortar. Sus ingresos son muy limitados, quizá apenas son recursos propios tres pesos de cada cien que gastarán; por si faltara, una buena parte de lo que podría estar en caja ya fue comprometido. Heredarán deudas con los trabajadores despedidos, tienen pagos pendientes por el servicio de la energía eléctrica y hay una fila de proveedores esperando la liquidación de sus facturas. En algunos casos, como en el de los laudos laborales, no tienen opción: deberán pagar, aunque quienes hayan dejado el desfalco sean los alcaldes salientes. Por que como bien lo advirtió el coordinador de la bancada del PRD partido gobernante, José Antonio de la Vega, pagan o podrían ser sometidos a sanciones de autoridad. Pero además, los futuros alcaldes seguramente serán obligados a conducirse por la estrecha vía legal, tanto por la mayoría perredistas en el Congreso –que está interesada en mandar un mensaje de conducta institucional- como por la futura coalición PRI-PVEM, que no dejará pasar la oportunidad de poner en jaque a los ayuntamientos de signo distinto al suyo. Esto es, además, un buen resultado de los contrapesos en el poder: al no haber una fuerza dominante y que apabulle, las autoridades se obligan a ser mucho más cuidadosa. Las cifras de cuánto deben los ayuntamientos ha sido motivo de diversos cálculos. Hay quienes afirman que entre las deudas con proveedores, morosidad con la Comisión Federal de Electricidad y empréstitos diversos, el déficit de los municipios es de unos 700 millones de pesos. Pero esto es sólo un aspecto. Cifras recientes del presidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, José Irvin Madrigal, ubican en 900  millones de pesos tan sólo lo que deberán pagar por laudos laborales ya emitidos. En particular Huimanguillo, Centla, Jalpa, Jonuta y Paraíso. En realidad las verdaderas cifras se desconocen. Lo cierto es que hay más deudas que dinero. Además, como anotamos en otra oportunidad, a partir de enero los gobernantes deberán pasar por el filtro del Congreso de la Unión antes de contratar empréstitos.

HABERES

LA ANULACIÓN de Centro no sólo revivió la enjundia de Andrés Manuel López Obrador quien ve la oportunidad de reforzar su campaña en la capital tabasqueña, así como dio un segundo aire a las esperanzas de Evaristo Hernández, Rosalinda López y Federico Madrazo, sino también puso la mesa para que Lorena Beaurregard y el grupo que encabeza vaya otra vez por la inclusión de las mujeres en el Concejo Municipal y, por qué no, en las candidaturas para las extraordinarias. Ayer estuvo muy activa la ex dirigente de la Corriente Crítica del PRI. TUVO que salir al paso de los coyotes el titular de la Sedafop, Pedro Jiménez León. Resulta que unos vivales comenzaron a pedir una “cuota” ofreciendo que conseguirían indemnizaciones por supuestas afectaciones a su ganado por la actual temporada de lluvias.