La lucha por la libertad

La lucha por la libertad

Por: Felipa Nery

En el vecino estado de Guatemala, el ex presidente Álvaro Colón, ha sido detenido junto casi todos los funcionarios que le acompañaron en su gobierno, acusado de corrupción, con la red de transporte urbano implementada durante el gobierno que denominó: “Unidad Nacional de la Esperanza”, entre 2008 y 20012. El ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad, realizan la búsqueda y captura de 14 personas, y entre las que ya han sido detenidas se encuentran los ex ministros de Finanzas, Juan Alberto Fuentes; de Gobernación, Salvador Gándara Gaitán; de Educación, Ana Francisca del Rosario Odoñez; de Defensa, Abraham Valenzuela, del Trabajo, Edgar Alfredo Rodríguez; de Economía, Oscar Velásquez; de Salud, Celso David Cerezo Mulet; de Cultura, Gerónimo Lancerio Chingo y de Ambiente, Luis Alberto Ferraté. Guatemala es un país subdesarrollado, que expulsa a un alto porcentaje de su población económicamente activa, misma que sale con la finalidad de llegar a los Estados Unidos en busca de una mejor condición de vida, sin embargo en los últimos años el endurecimiento del paso de los indocumentados por la frontera entre México y Estados Unidos, ha impedido a guatemaltecos y cetroamericanos en general, alcanzar el sueño americano. Según un Informe de Desarrollo Humano de la Organización de las Naciones Unidas, en los últimos diez años la precarización de las condiciones de vida de la población ha ido en incremento; los sectores más vulnerables cada día son más excluidos de la sociedad, en la actualidad, según la ONU, se estima que dos terceras partes de la población viven en condición de pobreza multidimensional. Cuando el Presidente Colón llegó al poder en Guatemala, ofreció no sólo un gobierno honesto, sino además, vendió a ese pueblo la esperanza de alcanzar la unidad, mediante el trabajo a favor de los más necesitados. La cuestión es que cuando llegan a poder los que se ofertan como salvadores del pueblo, resultan ser peores que sus antecesores. En México, aún no ha sido juzgado ningún ex presidente. Se ha mantenido la impunidad, a pesar de que en los últimos casi 20 años ha habido alternancia de partido. Solo en las entidades federativas, los nuevos los gobernantes han iniciado investigaciones y llevado a la cárcel a algunos ex gobernadores, pero han sido hechos que más que buscar justicia, se ha tratado de circo, porque los gobiernos que han sustituido a esos gobernantes encarcelados, y otros perseguidos, no han sido mejores, por el contrario, además de incapacidad en la forma de gobernar, los señalamientos de corrupción son mayúsculos. Por eso, en este proceso electoral que hoy se vive en México, la lucha de quienes están en el poder, no es sólo para no perder el control político, sino principalmente, por salvar su pellejo, saben que si gana el partido contrario,  su destino sería la cárcel, porque lo que sobran son evidencias de los actos de corrupción. Mientras sigamos teniendo un pueblo con hambre, y sin educación cívica ciudadana, que sepa vigilar y exigir cuentas a sus gobernantes, estos se seguirán aprovechado del poder, no sólo para derrochar el recurso público, sino para llevarlo a sus arcas personales.