MÉXICO NUEVO: IZQUIERDAS Y PACTO, COGOBIERNAN

Juan Carlos Reyes Torres, Analista Político, Twitter: @jcreyest

Tengo la certeza de que éste país no puede gobernarse sólo con las mayorías representadas en las Cámaras del Congreso, desde 1997 estamos transitando hacia otro sistema político.
Para avanzar hacia la modernidad y el desarrollo el Presidente necesita de apalancamientos institucionales y metaconstitucionales. El Pacto por México no es un slogan producto de la mercadotecnia,  ni ocurrencia burocrática, es necesidad, con éste se le da viabilidad al consenso. Somos una nación grande, diversa, un amplio mosaico multicultural y pluriétnico, identidad en formación e intereses regionales encontrados. El Pacto ha dado frutos, la Reforma Educativa es innegable.
En este marco el PRD celebra su XIV Congreso Nacional, las tribus y corrientes llegan divididas y dispersas, la pregunta central no es el futuro de Cuauhtémoc Cárdenas, el tema de fondo es que clase de izquierda pretenden representar. ¿De dónde saca Marcelo Ebrard que el PRD debe salir del Pacto porque cogobiernan con el PRI de Peña Nieto? El Pacto es Gobernabilidad, es el entendimiento alcanzado entre agentes políticos diferenciados con una finalidad específica y un horizonte temporal para construir políticas de Estado; la gobernanza la construimos y la cobijamos todos, si se resquebraja la responsabilidad es compartida. En el Pacto no hay disputa entre una legitimidad social fuerte del Poder Ejecutivo versus otra legitimidad social del Congreso, la acción pública se complementa.
Al seno del Pacto la izquierda decide más que lo que le corresponde realmente: el resultado de las urnas no le da para definir el rumbo de la República en una posición estelar. Dejar el Pacto es volver a la inmadurez política, a la práctica cegehachera, a la pulverización, es demostrar que no están listos para la toma del poder presidencial.
En el Pacto por México el PRD habrá de impulsar la Reforma Electoral, sobre todo, la Reforma política del Distrito Federal que busca dotar una Constitución Política a la Ciudad, nacerá así una nueva Entidad federativa con plenos derechos para sus ciudadanos.
Esta propuesta de Muñoz Ledo y Rojas Díaz Durán la encabezó Marcelo Ebrard cuando fue candidato al Gobierno del DF, ahora –al observar – a un Mancera empequeñecido, un Mancera incapaz de aplicar la ley, Marcelo regresa al escenario político buscando presidir el PRD nacional.
En la disputa por la dirigencia nacional del sol azteca –ahí- solo hay dos contendientes reales, Navarrete con el apoyo de la maquinaria interna y del “Chucho Mayor” y Marcelo Ebrard quien apuesta a una elección abierta a la militancia. Movilizar militantes a las urnas es una tarea gigantesca y peligrosa, por eso Marcelo pide la intervención del IFE.
El PRD tiene la urgencia de cambiar, dejar de ser una izquierda dubitativa y extraviada, secuestrada por extremistas y caciques culturales, por aristócratas envejecidos cuya debilidad argumentativa no conmueve a la juventud.