MÉXICO NUEVO: Núñez Gobierna

“Nuestro problema no es sólo que no conocemos el futuro, sino que tampoco sabemos mucho del pasado”  Nassim Nicholas Taleb en el Cisne Negro

Juan Carlos Reyes Torres, Analista Político, Twitter: @jcreyest
En el mes de enero Arturo Núñez habrá de cumplir 66 años, la madurez plena dominando los últimos destellos de la impetuosa juventud, la cual no permite gobernar. Contados son los gobernantes jóvenes que logran encauzar toda su energía y talento al ejercicio sensato del poder. Núñez el político mesurado, el hombre prudente, ha rendido a la soberanía Tabasqueña su primer Informe.
Arturo Núñez no olvida el pasado, lo conoce, no guarda rencores, sortea la adversidad haciendo lo que debe: gobernar. Gobernar la Economía para luego poder gobernar la política. Así lo aprendió en sus años mozos al lado de administradores públicos ejemplares como Miguel de la Madrid, Ignacio Pichardo, Adolfo Lugo, Alejandro Carrillo.
Las circunstancias difíciles hacen crecer a los hombres de estado, quienes ante los retos resisten, enfrentan, ponderan, deciden. Gobernar la Economía –primero-  es ordenar el caos, limpiar la casa, hacer inventarios no importando que aparezca, conocer lo que debiera estar.
A principios de año el Gobierno del Estado de Tabasco atravesó una profunda crisis financiera y presupuestal, heredó compromisos de pago cuyo fatal cumplimiento resultaba impostergable. El Gobierno Federal adelantó participaciones para atender rubros del orden social que amenazaban con desbordarse. Infinidad de proveedores formaban fila para recibir su pago, había escasez y desesperanza.
Vale la pena destacar el esfuerzo de racionalidad realizado por Núñez -sobre todo- porque los gobernantes emanados del Partido de la Revolución Democrática suelen ser pésimos administradores de la hacienda pública, recuerde usted las maltrechas finanzas del gobierno de Baja California Sur con Cota y con Agundez, las malas cuentas y despilfarros de Amalia en Zacatecas, los problemas de Lázaro Cárdenas y Godoy en Michoacán y el descomunal endeudamiento de Juan Sabines en Chiapas, tan sólo por citar algunos ejemplos.
El Gobernador reorganizó el aparato estatal, racionalizó el gasto, aplicó severas medidas de austeridad, dejó de gastar en lo superfluo. El gobierno ha pagado adeudos, planea reestructurar algunos empréstitos y –por ahora- ya se ha obtenido una calificación positiva. Hoy Tabasco mira con optimismo el porvenir.