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“NOS VOLVEMOS A REUBNIR” UNA FRASE ESPECIAL

“NOS VOLVEMOS A REUBNIR” UNA FRASE ESPECIAL

Luis García

Lo que vimos el pasado miércoles en la plaza principal de nuestro país, el Zócalo capitalino fue calificado por mucho como una demostración de “power”, como diciéndole a los neoliberales y conservadores que su fuerza radica en la decisión del pueblo, que es la que gobierna en estos momentos.

Por ello sus primeras palabras fueron en el sentido de “nos volvemos a reunir”.

Una frase que se podría calificar como un irrelevante saludo, pero para quienes conocen la lucha de años del actual presidente de México y sobre todo como la recibe toda esa multitud, entonces se le tiene que dar  otra connotación y es tema de análisis. Para Andrés Manuel López Obrador, dar un mensaje de cosas que ya ha dicho diariamente en verdad no es nuevo.

Temas como los avances de las magnas obras de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco; el Tren Maya en la Península, o el Tren Transístmico en Oaxaca; la defensa a ultranza de las fuerzas armadas ya sea el Ejército o la Marina, son temas que se conocen,

El encuentro del miércoles es una forma distinta de cargar energía, de sentirse querido. Podría además parecer como alguien que disfruta del halago, pero no, esto es distinto. No es adulación, es reconocimiento al trabajo realizado. Pero aquí viene lo importante, AMLO no puede permitirse estar mucho tiempo sin hablar con quienes lo llevaron al poder, quienes lo pusieron ahí en ese lugar donde vive, donde come y donde decide que hacer con este país que ha salido ya de una crisis económica, como es la que estamos viviendo.

Los ciudadanos lo pusieron ahí no para que los decepcione como lo han hecho los demás, lo llevaron hasta ahí para que responda a las necesidades que se tienen, por ello los resultados para las clases pobres es buena, más que buena, diría yo.

El anuncio dado ayer mismo de que el salario mínimo subía 22% no fue casual, de ninguna forma, se espero el momento indicado. Y era ayer, antes del informe al ciudadano. Recordemos que hace dos años todavía el salario mínimo o paupérrimo, subía 3 o 4%. Hoy el 22%. Se imaginan, y eso es algo que se tiene que aplaudir, porque se beneficia a la clase más amolada. De ahí parte el resto de los salarios. Esto quiere decir que nadie en México, debería de ganar menos de 172 pesos, a partir del primero de enero del 2022. Por eso y por otros temas más, el presidente de México sigue teniendo una presencia real con el ciudadano de a pie. Debemos de reconocer cuando las cosas que benefician al pueblo van bien. Puede haber irregularidades en algunas áreas, pero de que hay beneficios al más amolado, las hay.