Peña y la culpa de las malas costumbres

Peña y la culpa de las malas costumbres

POR: Orlando Castillo

Ahora sí, hay que ponerse serios para que el presidente Peña no nos acuse de que de todo le echamos la culpa a la corrupción. No es corrupción, por ejemplo, el agujero mortal de la vía rápida a Cuernavaca, como tampoco lo del impronunciable Odebrecht, o lo de las despensas para damnificados, o los edificios mal construidos en la Ciudad de México y que cayeron con el terremoto.

Hay cosas que no son resultado de la corrupción sino de una inteligencia financiera infinita, insondable y suertuda. Como sucedió con Andrés Granier, Amílcar Sala y José Sáiz Pineda, entre otros. ¿Por qué restarle méritos a la extraordinaria capacidad para colocar más de cincuenta millones de dólares en diversas cuentas y propiedades de Estados Unidos y del extranjero? Qué tanto son mil millones de pesos.
Pero como los gringos no tienen corazón, mire usted: No saldrá libre esposa del exsecretario de finanzas Saiz Pineda, debido a que una Corte Federal de Texas, la declaró culpable de conspiración para cometer fraude bancario y podría ser sentenciada a una condena de hasta 30 años de prisión. Incluso las autoridades estadounidenses presentaron evidencias contra Silvia Beatriz Pérez Ceballos que incorporan varias transacciones de lavado de dinero con diversas compañías estadunidenses y mexicanas ficticias y más de 40 millones de dólares en ‘fondos lavados’. Acusan a Pérez Ceballos de hacer declaraciones falsas y presentar documentos falsos al banco J.P. Morgan Chase Bank, en un esfuerzo por trasladar dos millones de dólares a una cuenta bancaria en Bermudas, y de tratar de ocultar varios activos, incluida una residencia en Sugar Land, un suburbio en el suroeste de Houston, registrada bajo el nombre de Phantom Investments International. No es corrupción, es inteligencia emocional
perdón, inteligencia financiera.
Bueno, la esperanza muere al último, aunque agonice lenta y penosamente. Esperamos no sea un engaño más de la federación, pero nos despertamos con la noticia que el  Servicio Nacional de Empleo Tabasco (SNET) sirvió de enlace para que la empresa Bufete de Mantenimiento Predictivo e Ingeniería (BMPI) comenzara a reclutar 210 trabajadores especializados como Técnicos PND nivel II, Técnicos PND nivel II con Rope Access, Supervisores de PND, Inspectores de calidad CIP II, Técnicos PND en Radiografía nivel II y Técnicos de SSPA para trabajar en plataformas

Aunque quedó claro también que el nivel de desempleo sigue alto, por ejemplo en una sola convocatoria acudieron un mil 200 tabasqueños que buscaban colocarse en algunas de las vacantes. Servirá también para evaluar la reiterada noticia del presidente Enrique Peña, cuando dice que lleva 3 millones de empleos creados en 5 años de gobierno. Casi casi como dijo Vicente Fox pero ahora aplicado a la imagen: hay empleo hasta copeteado.
Reza por ahí una vieja frase que dice: ‘los ricos planean para sus generaciones, lo pobres para el sábado por la noche’. Se aplica a la acción emprendida por el hijo de Ricardo Salinas Pliego, Benjamin Salinas Sada, quien en un lapso de dos años al frente de TV azteca reestructuró la empresa. La volvió  competitiva en la Bolsa Mexicana de valores. Reestructuró atacando los llamados costos y gastos de operación que no es otra cosa que  los salarios, el alquiler de locales, la compra de suministros y otros. Enfrentó la crisis de las televisoras al dejar en libertad los contratos de exclusividad, rentando espacios en los foros y así. Estrategias apegadas a superar las plataformas digitales, y sin dejar de mirar la realidad, reestructuró su programación, que realmente, no acomodó mayormente mucho, se hizo atractivo a partir de series de TV, en vez de dinosáuricas tramas novelescas. ¿A qué costo? Bueno, cada quien sus medidas.