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Vida de lucha: PRIMERA PARTE

Vida de lucha: PRIMERA PARTE

Patzilí Dinorah Ledesma Lozada ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN DE LA UJAT,  9 SEMESTRE
AVANCE
Poco a poco se fue volviendo parte de la familia y ella quería serlo.Prácticamente veía en ellos la familia que quería tener y  lo estaba logrando.
Doña Matilde, una señora corpulenta,piel morena, simpática, sencilla, de cabellos turbios y cejas espesas, era quien iba a planchar una vez por semana a la casa. La señora le recomendó a su patrona una muchacha de 17 años llamada “Isabel” para que hiciera la limpieza, pues teniendo a sus dos hijos de 4 y 8 años se le dificultabacuidarlos y hacer los quehaceres del hogar.
Doña Mati (como le gustaba que le dijeran) la había recomendado porque su hermana menor era amante de uno de los hermanos de Isabel.
Se presento en la casa para prestar sus servicios como empleada doméstica. Se veía temerosa y muy callada,  de cara redonda,estatura baja, un poco gruesa aunque no muy gorda, nariz ancha, cabellos cortos negrísimos, labios anchos y piel oscura. Llevaba puesto un vestido de algodón color paja, con corte a la cintura y recogido del mismo, que la hacía lucir más robusta de lo que era.
La muchacha no sabía hacer nada, bueno, disque barrer y eso era un decir.La señora de la casa le decía barre y ella barría donde le indicaba y al terminar se sentaba en la sala esperando más ordenes.
La chica vivía humildementea orillas del río en un jacal enBitzal, una ranchería de Macuspana, Tabasco, con  seis hermanos (de los doce que eran en total)  y sus padres, la choza estaba hecha de puro carrizo, con piso de tierra y techo de lámina, tenían gallinas para alimentarse y cayucos para pescar y transportarse.
En total eran doce hermanos, cinco mujeres y siete hombres.Pote, Neyo, Neto, Cando, Gil, Caty, Yoya, Canasto, Concha, El gordo, Polo y ella.  Sus padres Fernando y Esperanza, ambos enfermos,el padre alcohólico y la madre diabética.
Los hermanos eran conflictivos y violentos. Algunos eran alcohólicos y drogadictos.Aunque estuvieran sobrios o desintoxicados eran demasiado escandalosos. Su hermano Cando vendía marihuana por su casa, tenia esposa y dos que tres amantes. Canasto gastaba su dinero en inhalar resistol5000 y dicen que ya se les estaban quemando todas las neuronas de tanto pegarse al químico.
Isabel intentaba salir de ahí para no seguir mortificándose por los problemas de su familia. Las consecuencias de los aprietosque sus parientes tenían con la gente la abrumaban y buscaba un lugar u ocupación que pudiera mantenerla entretenida en otro sitio.
—“Dígame Chabela, no me gusta que me llamen Isabel” dijo la muchacha
Esas fueron las primeras palabras entre la dueña de la casa y chabela.
— Bueno chabela, ponte a sacudir
— Ah…
La  notó por sus gestos que no tenía idea de lo que tenía que hacer.
—Mira, vas a coger este trapo y vas a limpiar así.
Sacudíacon el trapo los polvorientos objetos de la mesita del centro de la sala de la casa, temía que rompiera la bombonera de cristal cortadoque había comprado la señora en Jalisco y le dio instrucciones del manejo de las cosas visiblemente frágiles.
— Si Doña Elvia
— No me gusta que me digan Doña, dime Señora Elvia.
— Bueno, Señora Elvia
No pasaron ni 15 minutos cuando Elvia se dirigía a la sala y la vió sentada una vez más.
— ¿Ya terminaste?
—Si seño.
—Pues sigue chabela, luego harás la recamara de los niños, los baños, la cocina y el patio.
—está bien.
Notabaa simple vista que nunca había hecho ninguna actividad parecida y mi madre lainstruyo en cada quehacer de cada rincón de la morada.  Así fue el primer día en que la joven de cabellos desordenados comenzó a venir a casa.
Yapasada la tarde y finalizadas sus labores designadaspartió a la parada de camiones para dirigirsea lo que ahora era su hogar temporal con su hermana Catalina,  quien vivía en la ColoniaTamultéen la ciudad, con su esposo y ahora también con ella.
Pasaron prontos dos meses y la macuspanense le preguntó a Elvia si podía quedarse a dormir en la casa, porque ya no quería quedarse en casa de su hermana, pues tenía ciertos roces y desacuerdos viviendo con ella y su esposo.
La señora Elvia y su esposo lo pensaron poco yle compraron un catre color azul marino, un poco rígido y frio que vistieron con una sabana de rallas verdes con azul de algodón, lo metieron al cuarto de sus hijos y lo colocaron al costado izquierdo de la cama de Stenie, seguida de ésta la cuna de Claude.
No pasó mucho tiempo de su estancia en casa y también  quiso terminar la secundaria, pues se había quedado en segundo año por la falta de recursos. Le comentó a su jefaque ella con su trabajo se pagaría los gastos pero que la apoyara con un tiempo para hacer sus tareas escolares y luego las domésticas. La señora por su puesto acepto y al otro día la joven entusiasmada se inscribió a una secundaria particular en la colonia Atasta.
Al paso de los días ella se fue metiendo más en la familia y ellos seacostumbraban a su compañía, cuidados y al amor que les brindaba a pesar de ser una chiquilla.
Una mañana lluviosa de Noviembre naceel tercer y último miembro de la familia de sus patrones. Una niña que se vuelve como una hija para ella.
Los hijos de la señora para entonces iban a catecismo todos los sábados por la mañana, Stenie haría su confirmación y Claude su primera comunión en la iglesia de San Rafael de la colonia carrizal.
La doméstica siendo católica decide ir a la Catedral de la ciudad para bautizarsey posteriormente prepararse para su primera comunión y la confirmación al siguiente año. No tardó ni dos meses cuando ya estaba dando catecismo en la iglesia, participando en todas las actividades y ayudando al prójimo como le habían enseñado ahí.
Se convirtió en una persona muy sociable y solidaria con los demás, siempre ayudando aunque no tuviera el capital o el tiempo necesario para solucionar todos los problemas de las personas que acudían a ella.
Las ganas de seguir preparándose no se fueron y ella prosigue su preparatoria en el Plantel número 29, en la colonia espejo. Se compra con su salario una bicicletacolor verde aceituna, para transportarse y por qué no, también empieza a ejercitarse para ponerse en forma.
¿Dónde había quedado esa jovencita tímida y callada qué había llegado años atrás a pedir trabajo a la casa?
Chabela era muy activa, quería participar en muchas cosas y aprender otras pocas.  Ayudar, superarse, ser alguien en la vida, formar una familia y vivir en paz con sus semejantes, tener ese futuro que le habían dicho que no podía tener y el ejemplo que no le supieron dar los miembros de su familia, pero que ahora ya tenía un modelo a seguir.
Siempre ayudaba a su familia, aportaba dinero de su salario y normalmente sus hermanos iban a buscarla a la casa para pedirle dinero. Acto seguido, ya estaba la mesa con un plato caliente de sopa para cualquier miembro de su familia, siempre prefería darles comida, ropa o lo que fuera que necesitaran.
Una calurosa tarde de abril, después de llegar de la escuela tuvo la visita de Cando, uno de sus hermanos, parecía enfermo y cansado,olía a que no se había duchado en unos días, sus ojos eran rojos y no estaba afeitado. Caminaba un poco encorvado y a decir verdad daba un poco de miedo.

Continuará…