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VIDA DE LUCHA SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE

VIDA DE LUCHA SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE

PATZILÍ DINORAH LEDESMA LOZADA ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN DE LA UJAT,  9 SEMESTRE
AVANCE

Mientras ella buscaba alimentos para darle a su hermano, el observó que la alacena de la cocina estaba entre abierta y fisgoneo un poco desde su lugar.
-Regálame unos popotes, para llevarme a la casa.dijo Cando
- ¿Para qué?, dijo ella con voz triste
- pues para tomar refresco, agua, lo que sea.
-Los dos sabemos que no lo usarás para eso, mejor ven te daré agua de limón y puchero.
- Mmm, solo venía rápido a saludarte, no tengo hambre.  ¿Puedes aunque sea darme una toalla? Me seco con ropa cuando me baño.
Ella asintió con la cabeza y se dirigió a su cuarto para darle la suya. Ya luego se compraría otra. Regresó a la cocina y se la dió.
-Toma, te traje también jabón de baño y una pasta dental.
-Gracias hermanita, ¿me prestas el baño?
Le mostró el camino hacia el cuarto de baño y regresó a la cocina a esperarlo. La mochila de él estaba entre abierta y logró ver una decena de popotes y bolsas de un polvo parecido a la cocaína.
Tardó 5 minutos en salir del baño y camino a la cocina como si nada
-¿Tienes algo qué decir? -Exclamó dolida
-Sabes que está mal lo que estás haciendo, vi lo de tu mochila!
-¿Por qué esculcas mis cosas?, ¡me voy de aquí! Gritó cando
Salió corriendo casi empujándola y azotó la puerta..
Chabela fue a la casa de sus padres para dejarles dinero para los medicamentos para la diabetes de su mamá. Entró a la casa y encontró llorando a su hermana
-Mi papá no respira..dijoNeyo
Chabela no paraba de llorar y movía a su padre que yacía en la cama rígida y fría.
Los otros diez hermanos no tardaron en llegar y lo velaron en la recamara. Algunos tomaban y le gritaban a sus otros hermanos cosas sin sentido, parecía que no tenían respeto por su padre aún ahí muerto.
La vida seguía y Chabela tenía ser fuerte por ella y por las cosas que quería lograr.
Estando en la prepa se inscribió a clases de karate, le apasionó tanto el deporte que hasta participaba en torneos y tenía muchos premios y medallas en su cuarto. Se le veía correr mucho y se compraba aparatos para hacer ejercicio.
Por las mañanas corría y luego se iba a la prepa, después karate y luego a la casa a hacer la limpieza, ya oscureciendo hacía la tarea, a veces hacia ejercicio con sus ligas o solo se disponía a acostarse a dormir.
Llegó a ser cinta café en karate, participó en eventos del INJUDETy como juez en algunos torneos.
Una llamada telefónica, sacude el ánimo del lugar, parece que son malas noticias.
-No! No! Si yo la ví bien hace dos días dijo gritando
Su madre tenía diabetes y le habían cortado una pierna ya. A fallecido a dos días de la operación y le avisan que vaya a su casa en el Bitzal a velar y enterrar a su madre.
Cabizbaja y desolada pasa todo el velorio callada y mirando a su madre en su ataúd. Su rostro era incoloro, seco y sereno, parecía dormida, los parpados hundidos y vestida toda de blanco.
Habían sillas afuera del jacal, se sentía mucho calor y el sol estaba picoso, estaba como 40°C a plena tarde y en mayo. Se sentía el vapor del rio que se consumía junto con el dolor de los hijos de perita.
No había mucha gente desconocida, todos los hermanos de Chabela sollozaban y otros sólo se peleaban hasta el punto de sacar machetes y palos. Lo que más odiaba Chabela era ese tipo de situaciones en esos momentos más críticos.
Parecía que le sobraba energía y ganas de ser mejor, de los 70kg que pesaba al llegar a casa ya había bajado unos 30kg.Corría diario y participaba en las carreras del agua “La Victoria”. Su cara pasó de ser redonda a ser ovalada, su cuerpo atlético, bien formado, su color de piel era tostada aceitosa, más expresiva que antes, vestía normalmente shorts y blusas sport y para salir pantalón de mezclilla y blusas cómodas u holgadas.
Cuando terminó la prepa enseguida decidió estudiar la carrera y escogió Gastronomía en el CONALEP. Hizo su servicio en el hotel Hyatt, y luego trabajó de mesera para algunos eventos de banquetes, después en el hotel Cencali de cocinera, entre otros.
-La verdad no sé cómo puedes trabajar allá y venir luego aquí a limpiar dijo Elvia
-Me gusta seño, además esto no es trabajar para mí, lo hago con mucho gusto
Cuando trabajaba en el restaurante  Las palmas,conoció a un muchacho, el vigilante del lugar, Elías, el tipo la pretendía y se hicieron novios meses después. El era de estatura media, moreno, nariz grande y cejas pobladas, hablaba un poco lento y casualmente también practicaba karate, cinta negra para ser exactos.
Duraron tres años de novios y le propuso matrimonio.
-Tienes que ir con mi mamita Elvia para pedir mi mano dijo en tono burlón.
Fue Elías a la casa a pedir la mano de su novia a doña Elvia para casarse, pues ella era como su madre postiza.
El día que se fue de casa fue triste, vivió 13 años con esa familia (su familia adoptiva) y era hora de partir y formar la suya. La hija más pequeña de Elvia no quería que se casara porque temía que la olvidara, pero ella le dijo que jamás pasaría.
La nana decía que quería tener una familia tan unida como la que tenían sus padres, que podían pasar una navidad tranquilos sin alcohol y sin violencia. Cosa que no podía hacer con su verdadera familia
El obispo los casó en la Catedral de la Ciudad, Chabela tenía amistad con un diacono llamado Saúl, quien le ayudó mucho en cosas de papeleo de la iglesia.
Los recién casados compraron una casa en Gaviotas Sur y un año después ella se  embarazó y dio a luz a un varón que llamaron Yoshio, el niño le decía abuela a Elvia, pues tras la muerte de su madre biológica ella había sido lo más parecido a una.

Acondicionó la planta alta de su casa para dar clases de karate a niños junto con su esposo. Todo iba de maravilla, eran muy felices y no parecía hacerles falta nada.
Las 11:00 pm y se escuchan golpes en la puerta, parece que la van a tumbar. El esposo de la señora Elvia baja con un bat y se asoma por una de las ventanas de abajo para ver quién era, no ve nada, todo está oscuro, solo escucha que tocan insistentemente la puerta.
¿Quién podrá ser a estas horas? piensa el esposo
-¿Quién es? Grita con voz temblorosa el esposo
-Soy yo!responde una voz femenina
No reconoce la voz pero abre la puerta un poco para ver de quién se trataba. Ve su silueta pequeña, se acerca un poco y logra distinguirla.
-¿Qué pasa chabela?.. ¿Estás bien? Pasa, pasa..
Entra y se sienta en el comedor y ve su ojo muy inflamado como si le hubieran dado una paliza. Sus vasos sanguíneos se habían reventado y estaba llena de sangre su esclerótica. No se atrevió a preguntar que le había sucedido y ella se dio cuenta por su expresión.
- ¿Puede despertar a su esposa? Dijo chabela
-si si, espera..
Subía las escaleras para despertar a su esposa, pero Elvia ya venía bajando.
-Ven al estudio.
Se sientan en las mecedoras
-¿Qué pasó?…
- Es que..nos peleamos y.. dice con voz quebrada casi llegando al llanto.
Estaban peleando por que ella le dijo a Elías que unas vecinas lo habían visto con una muchacha en la calle agarrados de la mano. (Insinuando que era su amante).  Le dijo que se iba a ir de la casa y que no sabía porque les hacía eso a su hijo y a ella.
El se enojó y le dijo que no sabía de lo que hablaba, que estaba loca. Se puso furioso. Aventaba las cosas al suelo. Corrí y me alcanzó, resbalé y él me jaló de la blusa y mi cara se estampó con un block..
Al día siguiente, su marido fue a la casa a pedirle que regresara a la casa con su hijo, que lo perdonara y que no volvería a pasar. Después de una larga charla aceptó y Elvia habló con ellos…
Chabela trabajaba mucho, vendía comida, confeccionaba ropa, daba clases de karate a los niños de su colonia y era ama de casa y esposa. Y todo eso para darle una educación de calidad a su hijo, el niño estudiaba en el colegio Villahermosa, tenía leves problemas de habla pero en general era un niño estudioso.
No paraba de llover, las calles estaban inundadas en Gaviotas Sur, la gente se salía de sus casas y otras se subían a la azotea para ver el panorama. La casita de chabela se llenaba de agua y no alcanzaron a subir gran cosa al segundo piso.

A Chabela no le gustaban los bancos y tenia 40 mil pesos en billetes de $50 y $100 de ahorros en un cajón de su recamara. Como pudo agarró a su hijo, envolvió en una sabana el dinero, tomo un poco de ropa, leche en polvo, pañales y se fueron en uno de los camiones que pasaban recogiendo gente dagnificada.
Llegaron al albergue en el recreativo de Atasta, los trataban bien, los alimentaban pero se sentían muy incomodo, como podían se bañaban y vestían. Ya no había lugar ni para una hormiga.
Realmente había mucha gente y Chabela no se separaba de su sabana de globitos que contenía lo único que le quedaba, su casa estaba bajo el agua y no tenía a donde ir por el momento…
La señora Elvia la buscaba en los albergues pero no nada con ella ni su familia, hasta que un buen día se aparecieron todos en la puerta de la casa de donde una vez llegó de 17 años.
Los instalaron en una recamara y les dieron de comer, se asearon y les compraron ropa nueva para los niños.
-Chabela ¿Por qué no viniste antes? Sabes que aquí es tu casa, estábamos
preocupados
-No quería ser una carga para ustedes..
Sin esperarlo, se vuelve a embarazar y da a luz a una hermosa niña de ojos grandes y piel morena clara, su nombre era Kimi a petición de su hijo mayor. La luz de sus ojos, siempre había querido tener una niña.
Meses después llegó a la casa a visitarnos en su “vocho” color vino junto con su hijo, estaba un poco hinchada de la cara y su cuello, estaba irritada de los ojos e inflamada del cuello, se veía como si estuviera más ancho.
-Tengo cáncer, dijo entre lágrimas- …
Mi madre quedó muda    Tenía cáncer en los ganglios linfáticos.
Estaba desolada no tenía ni 40 años.
Estaba desolada y lloraba a mares, estaba preocupada por su hijo, no quería dejarlo solo.

Las quimioterapias fueron agresivas, empezaba a caérsele el cabello, andaba con su con pañoleta verde en la cabeza, sus venas estaban negras, estaba muy delgada a causa de ello pero sonreía con un semblante agotado, manejaba su nueva camioneta azul Nissan 2001 de arriba abajo repartiendo comida y vendiéndola también.
Su esposo trabajó de carnicero en una cadena llamada, KEKEN y ella les llevaba  desayunos a vender en el lugar, hizo amistad con el gerente y le ofrecieron una concesión de una carnicería en Gaviota Sur.
Aceptó y se metió de lleno en ello. Su hermano Gil, Elias y ella vendían chorizo, carne de chinameca y carnes en general. Les iba muy bien y Chabela iba mejorando en el cáncer.
Con las ganancias se animó y puso una tortillería cerca de la carnicería, compró una moto para distribuirlas por toda la colonia Gaviotas.

Contrato a un empleado y salió adelante el negocio.

-¿Y la moto? Dijo chabela
No estaba la moto en su lugar -se la llevó el tortillero para entregarlas, hace 2 horas debió estar aquí dijo Elias.
Nunca regresó el empleado..

Falleció el día de los Inocentes, el 28 de diciembre del 2009 de Cáncer a los 40 años de edad.

El padre de la iglesia cercana de Gaviotas Sur fue a dar misa a su casa en donde velaban su cuerpo y llevó al coro de su iglesia.
Fue muy conmovedor, se llenó la casa de personas, incluso tuvieron que cerrar su calle de tanta gente que había.
Ahí fue donde se vió el gran aprecio que le tenían todos los que asistieron.
Sus hermanos asistieron al velorio y peleaban entre sí, todo era un caos, lloraban y se golpeaban, la casa tan pequeña y angosta y el ataúd moviéndose por los jalones que se daban entre sus hermanos.
Hicieron exactamente lo que no quería ella en vida y menos en su funeral.
Dejó a su hija Kimi de 2 años y Yoshio de 8 años..

Fue una tarde calurosa de agosto de 1986 en Villahermosa Tabasco, que conocimos  a la que se ganaría el titulo de una “Luchadora incansable”.

CHABELA.