Con una declaración espontánea de la principal imputada que incluyó lágrimas, una solicitud de perdón por los propios errores y una amenaza velada, concluyó el proceso judicial por el robo y la filtración de documentos confidenciales de la Santa Sede conocido como “vatileaks 2”

En la última audiencia del juicio, la mañana de este miércoles, tomó la palabra la especialista en relaciones públicas Francesca Immacolata Chaouqui, para quien la fiscalía pidió la pena de tres años y nueve meses de cárcel por considerarla “motor e inspiración” de la fuga de papeles.

Como parte de las declaraciones espontáneas la mujer tomó la palabra y en medio de su discurso explotó en llanto, situación por la cual debió interrumpir sus palabras en más de una ocasión.

Entre otras cosas pidió perdón a la corte por las declaraciones que realizó durante el juicio, que comenzó en noviembre pasado. Reconoció que muchas veces debió estar callada pero no pudo, y fue a la televisión para “contar la verdad” y salvaguardar su imagen.