Irak ejecutó ayer en la horca a 36 yihadistas por su implicación en la masacre de Speicher, antigua base militar estadunidense al norte de la ciudad de Tirkit, donde el Estado Islámico (EI) asesinó a cientos de soldados iraquíes.

El Ministerio de Justicia comenzó a aplicar la pena de muerte a 36 condenados en la prisión de Al Nasiriya, en la provincia de Zi Qar, en el sur de Irak, reportó el canal de televisión estatal Al Iraqiya.

En julio pasado, el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, advirtió que aceleraría la ejecución de los condenados por terrorismo tras el brutal atentado con coche bomba reivindicado por el EI en un centro comercial del barrio bagdadí de Al Karrada, que dejó más de 300 muertos.