Naciones Unidas y el Comité de la Cruz Roja Internacional suspendieron hoy el envío de ayuda a Siria, luego del ataque en que perdieron la vida 13 trabajadores humanitarios.

Un convoy con 31 camiones cargados de trigo, ropa y medicinas fue bombardeado este lunes pocas después de que el ejército de Siria declaró terminada la tregua que habían mediado Estados Unidos y Rusia la semana pasada.

El ataque sucedió en la localidad de Urum al-Kubra, al suroeste de Aleppo, en el noroccidente sirio, y de acuerdo al Comité Internacional de la Cruz Roja murieron 13 voluntarios de la rama siria de la entidad.

La ayuda fue provista por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA), la cual indicó que evalúa la situación tras el ataque.

Por su parte, el departamento estadunidense de Estado denunció que tanto Rusia como Siria conocían la existencia del convoy con ayuda y la ruta que seguiría, por lo que dijo que también evaluaba la situación.

El ataque al convoy, cuyos autores aún se desconocen, sigue al bombardeo del pasado sábado que aviones de la coalición internacional que encabeza Estados Unidos hicieron sobre una columna del ejército sirio.

Este ataque ocurrió en Dier ez-Zor, en el nororiente sirio, a 450 kilómetros de Damasco, con saldo de al menos 60 soldados sirios muertos y otros 100 heridos.

También en los pasados cinco años se estima que la economía siria se ha contraído 40 por ciento, y la mayoría de sirios ha perdido su modo de vida.