Al menos 45 civiles, la mayoría mujeres y niños, murieron en fuego de artillería del régimen este miércoles en el este de Aleppo, según Bebars Meshaal, del grupo de voluntarios Cascos Blancos.
Otras 50 personas resultaron heridas en el barrio Jibb el-Qubbeh, en la zona controlada por los rebeldes.
Fotos distribuidas por los Cascos Blancos y el grupo de activistas Aleppo Media Center muestran cuerpos cubiertos con mantas entre los escombros.
“La mayoría de los mártires son mujeres y niños que estaban intentando escapar de la muerte en los barrios del este”, dijo Bebars.
REUNIÓN URGENTE
El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió con urgencia el miércoles para analizar los últimos acontecimientos en Alepo, mientras Rusia confía que la situación en la segunda ciudad siria se resuelva antes de fin de año.
El encuentro, solicitado por Francia y el Reino Unido, se celebró inmediatamente después de una reunión para aprobar nuevas sanciones contra Corea del Norte, en Nueva York (14:00 GMT), informó la organización.
En declaraciones a los periodistas, el embajador francés François Delattre lamentó el “desastre humanitario” que se vive en Alepo y advirtió que podría tratarse de “la mayor masacre de civiles desde la Segunda Guerra Mundial”.