Los gambianos fueron a las urnas para decidir el próximo presidente, no con una papeleta sino con un sistema único de canicas y tambores.
El organismo electoral del país africano destacó el sistema diciendo que era “más transparente, creíble y justo”, ya que le permitirá votar a los analfabetos.
“Nuestra comisión electoral no depende de nadie”, aseguró el presidente de la Comisión Electoral Independiente de Gambia, Alieu Momarr Njai, en una rueda de prensa días antes de las elecciones. “Nadie puede amañarlo”, agregó.
El proceso ya fue desarrollado hace sesenta años y a cada votante registrado se le dio una canica, que era puesta en un tambor que sirvió como urna. Cada tambor tiene una foto correspondiente a un candidato presidencial.
El actual presidente, Yahya Jammeh, ha estado en el poder por 22 años y está compitiendo por su quinto periodo, pero enfrenta a su más grande oponente en el candidato de la oposición, Adama Barrow. Al describir el singular sistema de votación, Fatou Jagne, de la organización por la libertad mediática Article 19, asegura que “Es simple, muy básico y cuesta menos que un sistema nuevo. Es un bastante fiable”.
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