El Papa urgió hoy a todas las partes a cumplir “gestos valientes” para consolidar la paz en Colombia y Venezuela, en su discurso de inicio de año a diplomáticos en el cual también condenó el terrorismo y deploró los ejercicios nucleares de Corea del Norte.
Ante los embajadores de los países que mantienen relaciones institucionales con la Santa Sede (actualmente suman 182), en la Sala Regia del Palacio Apostólico Vaticano, pasó revista a los principales conflictos del mundo y clamó por soluciones pacíficas.
Entre otras cosas se dijo esperanzado por los esfuerzos activos por alcanzar la paz, destacando el “nuevo acercamiento” logrado en los últimos dos años por Cuba y Estados Unidos así como el compromiso, “llevado a cabo con tenacidad” y “a pesar de las dificultades” por acabar con años de enfrentamiento en Colombia.
“Este planteamiento busca fomentar la confianza mutua, mantener caminos de diálogo y hacer hincapié en la necesidad de gestos valientes, que son muy urgentes también en la vecina Venezuela, donde las consecuencias de la crisis política, social y económica, están pesando desde hace tiempo sobre la población civil”, precisó.
Más adelante renovó el “llamado urgente” del Vaticano para que se reanude el diálogo entre israelíes y palestinos, para que se alcance una solución estable y duradera que garantice la convivencia pacífica de dos Estados dentro de fronteras reconocidas.