Los empleados del metro de Londres comenzaron el lunes una semana de paralización en el transporte público de Gran Bretaña.
La mayoría de las estaciones del metro quedaron cerradas y muchos de los 4,8 millones de los usuarios que cada día suben al metro se vieron obligados a recurrir a medios de transporte alternativos.
La huelga, provocó largas filas en las estaciones de los autobuses en Londres.