Los Tigres de Quintana Roo fueron comprados por un grupo de inversionistas liderados por el expelotero mexicano Fernando Valenzuela y no se separarán de la Liga Mexicana de Beisbol luego del anuncio que su previo dueño, Carlos Peralta, había hecho con motivo de la permisión para que las novenas contrataran peloteros mexicoamericanos sin límite alguno, lo cual piensa, atenta contra el desarrollo de talentos. Tigres es el segundo equipo que más campeonatos ha conquistado en la LMB con un total de 12, y el anuncio de su desaparición había causado innumerables protestas, principalmente de fanáticos que pedían al ingeniero Peralta vender al equipo con todo y el nombre e imagen, algo que pretendía guardarse en el trámite de compra-venta del equipo. Se sabe que extraoficialmente el equipo habría sido vendido en 50 millones de pesos, mas se desconoce el acuerdo por el tema del nombre e imagen del mismo, o si está incluido en el mismo acuerdo mencionado. “Siendo sensible a las múltiples muestras y expresiones que he recibido de la afición, manifestando su temor de que la gran tradición y el legado de Tigres desaparezca, y ante la oportunidad e interés de que un grupo regional con probada calidad moral, amor por el béisbol y un plan de desarrollo futuro para el equipo en la plaza de Cancún, después de meditarlo detenidamente, he tomado la decisión de vender al equipo y nombre de ‘Tigres’”, expresó Peralta en un comunicado.