Un juez pidió este jueves prisión preventiva de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acusada de “traición a la patria” por montar un plan para encubrir a iraníes en el atentado a un centro judío en 1994, que dejó 85 muertos.

Como Kirchner es senadora, el magistrado federal Claudio Bonadio pidió su desafuero para poder detenerla. El caso pasa ahora a manos del Senado.

Bonadio, un declarado enemigo político de Kirchner, la acusó de impulsar “un plan criminal orquestado” con Irán para dotar de impunidad a los iraníes imputados por el atentado a la mutual judía AMIA, que causó 85 muertos, 300 heridos y no tiene ningún detenido.

La orden judicial incluye además a su ex canciller, Héctor Timerman y a otros ex funcionarios de su gobierno.