La famosa modelo Ingrid Brans, mejor conocida como “La Reata de Brozo”, puso a prueba la resistencia de los hombres con una cámara escondida y un pronunciado escote, que exhibió que nadie es capaz de verla a los ojos.
En conjunto con el Rey Grupero, Ingrid se puso una cámara oculta en una inocente pluma y caminó por las calles de la Ciudad de México, preguntando a los caballeros direcciones.
Los hombres que se acercaron a ella, no pudieron evitar darse su taco de ojo y reaccionar de forma hasta nerviosa por la presencia de la guapa modelo.