El vocero de la Diócesis de Tabasco, Denis Ochoa Vidal, reconoció que es terrible el problema que se tiene de violencia de género sobre todo por qué culmina con el feminicidio como ha ocurrido en los últimos días.
“Ahora se acentúa en Tabasco el problema de los feminicidios, es algo espantoso darle muerte a mujeres embarazadas, es terrible, desde luego cae en el problema que se tiene de violencia, pero al mismo tiempo se acentúa más el problema en las mujeres”.
El párroco, señaló que esto es consecuencia de la mentalidad marchistas, que toma a la mujer como un objeto de placer, de propaganda mercantil lo que remarca aún más el problema.
“Habrá muchos hombres que sólo consideren a la mujer como un objeto de uso para satisfacer sus pasiones y habrá muchos que no la consideran como un ser humano”.
Lamento que teniendo tantos adelantos en la tecnología, en la ciencia estemos disminuyendo en humanismo “No respetamos al ser humano y menos a la mujer, a los niños en el tráfico de órganos o mediante la pornografía infantil”.
Reconoció que va en aumento la cuestión del divorcio, la separación informal, la violencia intrafamiliar, el maltrató a las mujeres en todos los niveles sociales tanto de bajos como altos.
“Tenemos que entrarle todos, este es un problema social y de los males sociales todos somos responsables y todos tenemos que participar en las búsquedas de una solución, dese nuestra perspectiva tenemos que educar a la niñez para formar gente con una mentalidad nueva y educar desde la familia”.
Aseguró que una problemática fuerte son los vicios en dónde desde pequeños se les enseña a tomar alcohol, luego en la adolescencia consumen droga cuando estos tienen padre y madre que son adictos.
Se trata de fomentar los valores por medio de los medios de comunicación que formen gente nueva, nueva mentalidad, con otra manera de pensar que sepa respetar al hombre y a la mujer dándole el lugar a cada uno respetando su dignidad.
Por otra parte señaló que es cuestión de cultura el tema de la donación de órganos, pues esta es de beneficio para los seres humanos.“Es cuestión de cultura, no estamos acostumbrados a ello, pero todo dependerá mucho del convencer, de ayudar a que todos podamos comprender que mi cuerpo cuando ya termine, alguna parte le puede servir”.