El ingeniero Miguel Díaz-Canel se convirtió este jueves en el nuevo presidente de Cuba y prometió servir a los intereses del pueblo, pero continuando la revolución socialista iniciada hace casi seis décadas por sus antecesores, los hermanos Fidel y Raúl Castro.

El ya expresidente Raúl Castro avaló las credenciales de Díaz-Canel y dijo que esperaba que el nuevo mandatario cumpla ese cargo por dos periodos continuos y eventualmente pueda tomar su lugar al frente del Partido Comunista Cubano, hacia el 2021.

Tras asumir, Díaz-Canel señaló que Cuba vive momentos importantes en los que se debe modernizar su modelo económico y dijo que debe haber una dirección “más colectiva”, que facilite la participación popular.

Díaz-Canel subrayó que tiene un compromiso con el pueblo y el futuro de su país. Sin embargo, destacó que su antecesor Raúl Castro tendrá un papel fundamental en la nueva etapa.

Díaz-Canel inició su carrera política en la provincia central de Villa Clara, donde fue primer secretario del Partido Comunista, un cargo equivalente al de gobernador. Allí, sus conciudadanos lo describen como un tecnócrata trabajador y con estilo de vida modesto, dedicado a mejorar los servicios públicos.

En 2009 fue nombrado ministro de Educación Superior y desde ahí ascendió a la vicepresidencia del país.

Su salida de la presidencia es un momento cargado de simbolismo para un país que ha estado bajo el mando absoluto de una familia, los Castro, desde la Revolución Cubana.

El primero en asumir el mando fue Fidel Castro y, en esta última década, su hermano menor.