CÁRDENAS, TAB.- Ante la falta de oficinas en el municipio de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), comerciantes tanto formales como ambulantes, hacen su agosto en plenas fechas decembrinas, al no tener un verificador gubernamental de precios y que proteja a quienes hacen sus compras.

Las quejas de los ciudadanos van desde alza inesperada de precios, así como la falta de tableros que indiquen los mismos, esto por parte de los comercios establecidos, en el caso de los ambulantes, los precios son variados dependiendo la calidad del articulo a adquirir, aquí es donde resulta el detalle, ya que no hay una garantía de parte del vendedor, lo que ha dejado insatisfechos a muchos consumidores.

Y es que ya desde hace más de seis años, el municipio carece de oficinas de PROFECO, teniendo que recurrir hasta la capital tabasqueña, en caso de requerir interponer una denuncia por abuso de algún comerciante, por lo que mejor optan por dejar el asunto sin ser denunciado, refiere Armida de la Cruz Sánchez, quien tuvo un problema con unas luces navideñas que salieron falladas y no pudo cambiarlas.

“Acudí el mismo día que las compre a que me las cambiara y lo que me dijo el vendedor que salida la mercancía no se aceptan devoluciones y que yo le hiciera como quisiera