CÁRDENAS, TAB.- Desafortunadamente cuando la costumbres se hacen leyes, es casi imposible volver a emplear un lineamiento urbano adecuado, por ejemplo, los expendedores de los alrededores del mercado público “27 de Febrero”, se extienden a sus anchas impidiendo con sus frutas y verduras el paso peatonal, hacen sus descargar a plan luz del día cuando debería ser por las noches para evitar posibles accidentes.
Así lo relata, Jesús Pérez Sánchez, presidente del Grupo de Mejoramiento Social, quien lamenta que está situación no pueda ser evitada por los vendedores del mercado y sus alrededores, “y si a esto le sumamos que los mismos expendedores obstruyen la banqueta con sus productos, le sumamos que se mal estacionan en los frentes de sus negocios, se convierte en un caos”.
Aquí la situación es que tanto como el personal de reglamentos y de la policía vial (tránsito), tiene que efectuar una verdadera y ardua tarea de concientización con quienes provocan este desquiciamiento vial que amenaza con complicarse día con día sino s ele pone un alto y una buena solución.