América demostró ante Chivas que el Azteca es su casa en una edición más del Clásico Nacional. Las Águilas desplegaron sus alas y eliminaron al Rebaño en los cuartos de final de la Copa MX gracias a dos picotazos, uno de Bruno Valdez y otro de Nicolás Benedetti (2-0). Los azulcremas celebraron la victoria ante el odiado rival, pero la siguiente edición llegará en menos de tres días, pues el sábado se ven de nuevo las caras en la Liga MX.

América salió a jugar el Clásico Nacional con intensidad desde el silbatazo inicial. Miguel Herrera mandó a sus pupilos a presionar desde el primer segundo y Chivas vivió los primeros minutos pegados a su portería.

Castillo fue el primero que intentó derribar la muralla rojiblanca. El chileno sacó un disparo de media vuela que Jiménez mandó a tiro de esquina tras un lance acrobático.

Las Águilas buscaron el protagonismo. Salieron a atacar y así buscar desplegar sus alas en casa. Demostrar que el Clásico Nacional era azulcrema. Chivas, por su parte, poco pudo hacer en los primeros minutos para equilibrar el juego. La línea de cinco en la defensa poco preocupó a los americanistas, pues no temieron ir al frente cuantas ocasiones pudieron.

La supremacía de los de casa se notó. Renato intentó con un disparo después de encarar a su marca, pero su tiro-centro no fue rematado. Guido se animó a ir al frente por la izquierda. El argentino se quitó la marca y mandó una diagonal al llegar a línea de fondo. Castillo remató por un lado de la meta de Jiménez. América avisaba que iba por todo.

Tibiamente, Chivas buscó reponerse, impedir el vuelo de los de casa y ser esa visita incómoda en la que algunos de sus jugadores denominaron “su segunda casa”, pero Valdez se barrió para llegar a un esférico que lucía peligroso e iba hacia la meta.

La polémica llegó cuando Paul Aguilar reclamó en el área una mano de Cisneros. Chacón no marcó el penal al considerar que no fue deliberada. Los americanistas no dieron crédito a la posición del central.

La desesperación llegó hasta la banca del Rebaño. Cardozo entró al terreno de juego para dar indicaciones a sus jugadores. El cuarto árbitro le llamó la atención, pero el guaraní lucía desesperado ante la falta de caso de sus pupilos. Herrera, por su parte, desaprobó el accionar del silbante principal.

Los primeros 45 minutos se fueron no sin otra polémica. Vega bajó un balón en el área con el brazo y su disparo se fue por encima de la meta de Marchesín. Chacón marcó el saque de meta ante el reclamos de los azulcremas. Decidió finalizar la primera parte y con varios ademanes se burló del ‘Piojo’. Herrera fue calmado por Gilberto Adame y mejor se dirigió al vestidor.