Las cosas se ponen cada vez más tensas en la vida de Shakira, que además de enfrentar un problema con Gerard Piqué por la custodia de sus hijos en común y de todo lo que se ha dicho en los medios sobre la presunta infidelidad del futbolista, tiene un asunto pendiente sobre impuestos que la podría llevar a la cárcel por ocho años. Este miércoles, después de que Piqué emitiera un comunicado para alertar legalmente a los medios que investigan sobre su vida íntima y familiar, se registró movimiento en la casa de la colombiana, ya que llegaron sus abogados y evadieron todo tipo de preguntas.