Para Sharon Stone protagonizar la película “Bajos instintos” significó fama y que se convirtiera en un sex symbol de la época, pero nunca pensó que esto le fuera a traer problemas personales al punto de perder la custodia de su hijo mayor Roan.  En la cinta que protagonizó en 1992 junto a Michael Douglas interpreta a una sexy asesina calculadora que se convierte en la obsesión de Nick Curran (Michael Douglas).