El Kremlin recibió sin entusiasmo ni preocupación la noticia de que Donald Trump volverá a ocupar la Casa Blanca, aunque deduce que con el republicano el contexto podría propiciar un desenlace de la guerra con Ucrania en condiciones mejores para Rusia, en caso de traducirse en un recorte sustantivo de la ayuda en dinero y armamento que recibe Kiev de Washington.
Este podría ser un resumen del estado de ánimo de la élite gobernante de Rusia, a partir de las declaraciones –y los silencios– que circularon este miércoles en Moscú, ante el hecho de los siguientes cuatros años al titular del Kremlin, Vladimir Putin, le tocará lidiar con el impredecible Trump.
A pregunta de los reporteros de la fuente, el vocero de la presidencia rusa, Dimitri Peskov, dijo no saber si Putin iba a felicitar a su colega electo estadunidense, pero no cree que Trump se moleste si no lo hace o que empeore por eso la relación bilateral.
“Empeorar las relaciones es prácticamente imposible, están en su nivel más bajo de la historia. Y más adelante va a depender del nuevo gobernante de Estados Unidos. El presidente Putin ha dicho en reiteradas ocasiones que está abierto a un diálogo constructivo, basado en la justicia, en la igualdad de derechos y en tomar en cuenta las preocupaciones de cada uno. (TOMADO DE LA JORNADA)