Redacción/avance
Doña María Lourdes Gallegos Trinidad pertenece a una cuarta generación de cocineras tradicionales. Es originaria del municipio de Jalpa de Méndez, de Amatitán, una localidad ubicada a unos 50 kilómetros de Villahermosa, una tierra de la que presume, orgullosa, su exquisita gastronomía. Para ella y su familia la comida típica es motivo de identidad, de historia, de alegría.
Desde la creación del Festival Cultural CICOM (FECCI) 2025, allá por el mes de junio, doña Lourdes ha participado en todas las ediciones de esta fiesta de las artes, la cultura culinaria y la música. Este fin de semana, no es la excepción. Desde temprano, las llamas de fuego que desprende su fogón, predicen una jornada plagada de olores y sabores que deleitarán el paladar de chicos y grandes.
Su menú está conformado por platillos propios del Edén de México. Desde el horneadito de gallina, el horneado de cerdo, el estofado de pavo, el picadillo y los chanchamitos impregnan la atmósfera con ese olor ahumado característico en la comida tabasqueña. Todos están condimentados con la “receta secreta de la abuela”, misma que, se jacta, “ha pasado de generación en generación”. “Mi abuelita María Dolores de la O Sánchez se encargaba de hacer todos estos platillos.