David Morales
En el marco del Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, celebrado cada 21 de Abril, México ofrece ejemplos donde la imaginación se convirtió en soluciones concretas, muchas de ellas con impacto internacional.
Uno de los casos más reconocidos es el de Guillermo González Camarena, ingeniero que desarrolló un sistema temprano de televisión a color en la década de 1940. Su propuesta, conocida como sistema tricromático secuencial de campos, sentó bases para la evolución de esta tecnología en el ámbito global.
En el terreno de la salud, el nombre de Manuel Mondragón y Kalb suele asociarse a la medicina moderna en México, pero también destacan innovaciones más recientes como la tinta indeleble utilizada en procesos electorales. Este compuesto fue desarrollado por científicos vinculados al Instituto Politécnico Nacional y ha sido clave para garantizar la transparencia en votaciones, al impedir la duplicidad de sufragios.
Otro avance significativo es la creación de la píldora anticonceptiva, en cuya investigación participó el químico mexicano Luis Ernesto Miramontes. Su trabajo en la síntesis de la noretisterona permitió el desarrollo de uno de los métodos de control natal más influyentes del siglo XX.
En el ámbito estructural, el Heberto Castillo aportó el sistema tridilosa, una técnica de construcción que reduce el uso de materiales sin comprometer la resistencia. Este método ha sido aplicado en obras de infraestructura, mostrando cómo la innovación también impacta en la ingeniería.
La creatividad mexicana no se limita a grandes inventos. También se refleja en soluciones cotidianas. Desde métodos agrícolas adaptados a distintos climas hasta desarrollos tecnológicos emergentes en universidades y startups, el país mantiene una constante generación de ideas.
Instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías impulsan proyectos de investigación que buscan resolver problemas locales con alcance global, desde energías limpias hasta inteligencia artificial.
Especialistas coinciden en que el potencial creativo en México está ligado a su diversidad cultural y a su capacidad de adaptación. Sin embargo, también señalan la necesidad de fortalecer la inversión en ciencia y tecnología para consolidar estos esfuerzos.