Patricia González/Desde el Cristal
Circula un meme en internet donde señalan a la presidenta Claudia Sheinbaum con un tipo de cartel donde ella defiende la no intervención extranjera en nuestro país pero que, en contraste, celebra el gol anotado por Julián Quiñones contra la selección ecuatoriana el pasado 30 de junio. Quiñones es un jugador colombiano naturalizado mexicano y se ha convertido en una pieza muy importante en el seleccionado nacional en el mundial de futbol en curso. Quienes usan políticamente con ironía este tipo de comparaciones, que nada tiene que ver con el tema del intervencionismo en México, solo crean un ambiente de desinformación entre la afición futbolista.
“Los Poderes de la Unión tienen el deber de proteger a las entidades federativas contra toda invasión o violencia exterior. En cada caso de sublevación o trastorno interior, les prestarán igual protección, siempre que sean excitados por la Legislatura de la entidad federativa o por su Ejecutivo, si aquélla no estuviere reunida”, así reza el primer párrafo del artículo 119 constitucional, aunque los políticos opositores en nuestro país no pierden el tiempo e intentan mezclar una cosa con otra.
Los requisitos generales para que un extranjero pueda naturalizarse mexicano son: Residencia legal, Acreditar integración, Antecedentes y “renunciar explícitamente a su nacionalidad de origen y a cualquier protección extranjera”.
Existen tres tipos comunes de naturalización: ordinaria, para quienes cumplen 5 años de residencia en el país; por Vínculo familiar, para cónyuges o padres de mexicanos; y por Residencia en Iberoamérica, que aplica a un periodo reducido de dos años. El 11 de octubre de 2023 Julián Quiñones obtuvo su carta de naturalización mexicana, luego de que en 2015 el entonces futbolista colombiano llegara a México para formarse en las fuerzas básicas de los Tigres de la UANL. El día que recibió su certificación como mexicano, quiñones la presumió en sus redes virtuales. Su primer debut en la Selección Mexicana de Futbol fue en noviembre de 2023. Sin embargo, los opositores ultraderechistas mexicanos quieren comparar de mala manera algo legal, como la naturalización de una persona extranjera como ciudadano de nuestro país y la intervención política o militar ilegal, como ellos mismos han hecho abiertamente ante varias instancias estadounidenses. De los opositores que más han viajado a los Estados Unidos para solicitar que aquel gobierno tome control en nuestro país están la senadora panista Lilli Téllez y el priista Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas.
Y la gobernadora chihuahuense, claro está, Maru Campos, quien permitió que varios agentes de la CIA operaran ilegalmente en territorio mexicano. ¿Cómo comparar entonces el intervencionismo de agentes extranjeros de la CIA o la DEA con la naturalización de un futbolista que aporta algo positivo a nuestro país?
EN LA MIRA
La lógica de la oposición mexicana anda un poco extraviada, no obstante el tipo de comparativos futbolísticos con la narrativa antiintervencionista de la presidenta Claudia Sheinbaum tan solo muestra la desesperación de una élite de políticos. A pesar de ello, los ciudadanos están más despiertos que nunca, tanto que hasta el magnate Ricardo Salinas Pliego no se ha presentado en los recientes partidos de la selección mexicana luego de haber sido confrontado por la gente en el partido inaugural del Mundial de Futbol en el estadio Azteca.