REDACCION / AVANCE

Miles de personas, según estimaciones oficiales que hablan de millones de asistentes, participaron este lunes en el funeral del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, en una de las mayores concentraciones registradas en la capital, Teherán, desde el inicio del conflicto con Estados Unidos.

La ceremonia reunió a simpatizantes de la República Islámica, quienes acompañaron el cortejo fúnebre a lo largo de un recorrido de varias horas por las principales avenidas de la ciudad, en un ambiente marcado por consignas contra Estados Unidos e Israel y muestras de respaldo al régimen iraní.

Durante la procesión también fueron trasladados los féretros de cuatro familiares de Jameneí, quienes murieron junto al líder religioso en el ataque ocurrido el pasado 28 de febrero, entre ellos una bisnieta de apenas 14 meses de edad.

El recorrido comenzó en la plaza Engelab y concluyó en la plaza Azadi, donde se realizaron ceremonias religiosas y actos oficiales. Debido a las altas temperaturas, las autoridades desplegaron camiones cisterna para refrescar a los asistentes durante la jornada.

A lo largo del trayecto, los participantes lanzaron pétalos de flores sobre los ataúdes, quemaron banderas de Estados Unidos y realizaron protestas simbólicas contra el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien responsabilizan, junto con Israel, del asesinato del máximo líder iraní.

Entre los asistentes destacó el presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, quien afirmó que, pese a la tensión entre ambos países, las conversaciones con Washington para alcanzar un acuerdo definitivo continúan y reconoció que el proceso será complejo, aunque aseguró que aún existen posibilidades de avanzar hacia una solución diplomática.