Patricia González/Desde el Cristal
La voracidad de un sector capitalista, de aquellos que a todo le ven un precio y si no se lo ven se lo inventan, han hecho hasta de lo más noble una mercancía. El balompié no se ha escapado de la corrupción con la que sus directivos en todos los niveles han evidenciado desde hace ya varias décadas. Recientemente, el presidente estadunidense Donald Trump intentó “ayudar” al seleccionado nacional de su país anulando una expulsión que lo dejaba en desventaja. La subcultura del agandalle, de que no valen las reglas sino el poder.
Folarin Balogun, es el delantero de la selección nacional de Estados Unidos que fue expulsado en el partido contra Bosnia-Herzegovina y por lo tanto, no podría participar en el partido contra Bélgica; sin embargo, Donald Trump consideró que no valía la tarjeta roja a que el jugador se había hecho acreedor, y decidió marcar directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Éste accedió a la petición del magnate, quien alardeó en su propia red virtual publicando el siguiente mensaje: “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia! Presidente DONALD J. TRUMP”. Las reglas no se aplican igual para todos, hay sus excepciones, pues el presidente del país más poderoso del mundo no permitiría que sus muchachos perdieran en el siguiente partido. La triquiñuela no le funcionó a Mr. Trump y el equipo de soccer estadounidense fue goleado 4-0 por la selección de Bélgica.
El poderoso es quien pone y rompe las reglas en el momento en que lo crea necesario. Donald Trump quería la copa del mundo. Desató polémica, porque cree que nadie puede ni debe parársele enfrente pues él es quien manda.
Ayer, el director técnico de la selección de futbol de Egipto, Hossam Hassan, denunció que el árbitro francés, Francois Letexier, favoreció con sus decisiones al equipo de futbol argentino que avanzó a los cuartos de final del Mundial de Futbol 2026 con un discutible marcador de 3 goles a 2. “Hemos jugado mejor con el balón. Hemos superado en todo a la vigente campeona. Sin embargo, el resultado se ha visto influenciado por factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido”, aseveró el entrenador egipcio. El árbitro regaló un penalti que falló el equipo de Messi, no señaló una falta que los egipcios consideraron como penalti a su favor y además les anuló un gol, por lo que probablemente Argentina habría sido eliminada 4-3 por el seleccionado representante de Egipto.
Al parecer los eurodiputados pedirán una investigación contra Gianni Infantino por la intervención del presidente Donald Trump en favor de los mundialistas estadounidenses, pero para ser realistas el tema no es solo éste, pues el actual presidente de la FIFA ha sido cuestionado por unos de sus antecesores quien fue cesado de este mismo cargo por actos de corrupción: Joseph Blatter.
EN LA MIRA
Dinero, dinero, dinero es lo que mueve al deporte más popular en el mundo capitalista, lo han desvirtuado y lo han corrompido a tal grado que los resultados de los partidos clave en este y otros torneos internacionales son cuestionados severamente y cada vez son menos creíbles para algunos aficionados, aunque la gran mayoría aun vive el engaño de las competencias justas en que sus favoritos corren el riesgo de no ser los beneficiados por los hombres del negocio deportivo. El futbol comercial vive también de las casas de apuestas.