Patricia González/Desde el Cristal
En los días recientes se ha tratado el tema del despojo de viviendas y predios que afectan el patrimonio familiar de los ciudadanos en la capital del país, Cdmx. Según datos de las autoridades correspondientes, el 35% de los despojos se realizan a través de los mismos familiares y el uso de documentos falsos. Hay colusión delictiva en la falsificación de escrituras y contratos falsos en el registro público.
Al igual que en la Ciudad de México, donde los delincuentes identifican los predios o inmuebles deshabitados donde cambian cerraduras, en Tabasco también hay afectados en las zonas rurales, urbanas y ejidales. Según cifras oficiales entre 2018 y 2025 se han abierto alrededor de cuatro mil carpetas de investigación en la entidad por estos casos, sin embargo no se sabe en qué medida quienes han sufrido despojos han recuperado su patrimonio.
En las zonas rurales abundan casos en que el abuso puede venir directamente desde las notarías públicas. La falta de conocimiento por parte de los afectados para poder defenderse de estos abusos y la escasa asesoría sobre las medidas de prevención de este tipo de delitos, hace que la mayoría de las veces quedan impune. Además, lamentablemente, por la complicidad de algunas autoridades.
Los campesinos no saben a qué instancia acudir ni cómo hacer las denuncias. Hace algunos días nos enteramos de que a una señora no le entregaron sus escrituras a pesar de que ella realizó los trámites y los pagos correspondientes, esto desde hace diez años. A la fecha, sus escrituras no le fueron otorgadas, y cada vez que iba a preguntar por el notario titular la respuesta era que aun no estaban “listas”. Actualmente la notaría está en manos de otra persona, la pregunta es ¿qué sucederá con el terreno de una persona que vive sola con un hijo adolescente y que no sabe cómo resolver este problema?
Un segundo caso es el de una mujer que enviudó hace más de un par de años, quedando su terreno en situación de intestado, no sabe en qué estatus va su asunto y que, por coincidencia, el trámite fue realizado en la notaría mencionada arriba. Los predios están ubicados en el municipio de Jalapa, Tabasco. Misma notaría. Aunque ahora hay un nuevo titular. Dos mujeres que no tienen la mínima idea de cómo defenderse, una de ellas casi imposibilitada para poder desplazarse por un padecimiento serio en sus rodillas y su avanzada edad, ¿cómo le harán para que las autoridades las ayuden a resolver estas contrariedades que enfrentan ya que corren el riesgo de perder su patrimonio? ¿Quién se tocará el corazón para que se haga justicia?
¿Dónde queda la ética profesional de quien fue contratado para realizar la legalización de los terrenos? Seguramente no son los únicos casos y las únicas irregularidades, pues hay campesinos que relatan que sus escrituras han presentado errores en la dirección donde se ubican sus propiedades, y aunque la falla no fue de ellos sino de quien se encargó de escriturarlas, tienen que hacerse cargo de costear la corrección…o ser despojados.
EN LA MIRA
Ojalá quien sepa de estos asuntos ayudara a esa gente desprotegida que desconoce cómo afrontar los problemas legales de sus predios. Habría que organizar una brigada en cada municipio del estado que brindara asesoría a los campesinos y ciudadanos y los acompañara para resolver la indefensión en la que se encuentran. Una tarea para un gobierno humanista.