Patricia González/Desde el Cristal
El Sistema Informativo de Tabasco (SIT) y el programa de lectura de Diario Presente, Leer para Vivir, así como las salas de lectura Ricardo Garibay y Andrés Iduarte se suman a la colecta de material bibliográfico para niños de trece escuelas de la zona escolar Centro, organizada por las docentes Esmeralda Pech Cuj y Eva Guadalupe Pineda Cruz, quienes se reunieron ayer en el Parque Tomás Garrido Canabal a la altura del MUSEVI para recibir también las aportaciones de parte del público en general..
Esta recolección de libros y revistas científicas tiene como objetivo crear pequeñas bibliotecas en seis escuelas públicas y siete planteles particulares de educación primaria en donde se estima que se beneficiarán alrededor de 2 mil estudiantes de nivel básico. Esta actividad forma parte del proyecto Biblioteca Ambulante “Letras en movimiento”.
Al enterarse de la convocatoria hubo donantes como el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco presidido por su director Felipe Sánchez así como también Mago Chong Tal cuya fundación apoya a niños con cáncer, entre otras actividades.
También apoyó esta iniciativa el Centro de Estudios, Investigación y Diálogo (CEID-EGP-JC).
Paso a paso el interés de la ciudadanía crece para que la niñez de los planteles escolares de la zona mencionada tenga la oportunidad de formar y enriquecer su conocimiento académico básico, pero también cultivar su imaginación y espíritu a través de la lectura, actividad que fortalece las capacidades cognitivas cuando se aplican de manera adecuada en el proceso enseñanza-aprendizaje de la lecto-escritura en los años formativos.
El material que las profesoras recibieron es variado, pues incluye literatura infantil que se puede aplicar en la lectura diaria de una forma creativa en que prevalece la lectura en voz alta y la escritura.
Así, los niños beneficiados podrán contar con el desarrollo de mejores capacidades para adquirir el conocimiento necesario en los primeros años y avanzar hacia una educación más realista pues solo de esta manera.
No se puede ni se debe quitar el dedo del renglón, sobre todo cuando vivimos una etapa en que la niñez es tomada por asalto a mano de las nuevas tecnologías, que demostrado está, cuando se usa con exceso y sin ningún tipo de control, se vuelve adictiva causando severos daños a la salud mental y tal vez también motriz de los niños que pasan más de 4 horas frente a una pantalla de video o con dispositivos electrónicos que se vuelven nocivos una vez que acaparan la atención de los usuarios.
Ante ello, el retorno a los libros impresos es indispensable, ya que éstos no tienen distractores como abundan en los dispositivos y benefician sobre todo a que el pensamiento crítico permee desde la infancia hasta la juventud y de esta forma tener una ciudadanía mejor preparada ante los retos que presentan los cambios permanentes que hoy atestiguamos en este mundo.
EN LA MIRA
Esperamos que este tipo de acciones se replique, que despierte la conciencia y el interés de la ciudadanía por aportar su granito de arena en el crecimiento intelectual y cultural de las nuevas generaciones, pues éstas serán las responsables de tomar las riendas de nuestro país y dar el rumbo correcto ante los retos que vendrán en un futuro cercano.
Lo importante de estas acciones no sólo son los libros que colectan sino también la motivación a la gente.