Son las siete de la mañana y en la ranchería Vernet 1ª sección ya se escucha el trajín de la gente, de los promotores comunitarios y del personal de la Secretaría de Desarrollo Social (SDS). A las puertas de la caja de un camión, las mujeres hacen fila y reciben las pollitas ponedoras con las que, aseguran, “adelantarán” más animales y podrán alimentar a su familia.
Doña María Torres es una de las beneficiarias del programa “Impulso a la economía familiar de traspatio para comunidades vulnerables de Tabasco 2016”, y con su contenedor de pollitas se detiene a contarlas en la banqueta. “Acá en esta ruta están ayudando a mucha gente. Estamos contentos”, dice la mujer de 52 años de edad mientras levanta y sacude el cartón.
“Aquí bajaron 470 animalitos para las cinco secciones de Vernet y otras rancherías de Macuspana, y es la segunda ocasión que la gente de la Coordinación para el Desarrollo Social de los Pueblos Indígenas viene a hacernos entrega de esta ayuda”, asegura la también madre de familia, quien formó parte de los beneficiarios de esta iniciativa, la cual ya concluyó sus operaciones de este año.
Sin tener que preguntarle más, doña María agrega: la primera vez que salí favorecida con este apoyo mis gallinas y mis pollos se criaron bien bonitos, y todavía tengo unas pollas ahí que están poniendo. Los gallitos, pues, como ya ve usted que no producen huevos, nos los comimos, pero las hembras las dejé y están poniendo, dice y sonríe al ver a una de sus vecinas.
“Ella, la que va pasando ahí, igual que yo ha adelantado muchos animalitos gracias a este programa del gobierno, con el que nos dan sacos de alimento iniciador de 40 kilogramos, sobres de vitaminas, antibióticos y semillas para el cultivo de chile serrano y tomate”, explica.
Muchas mujeres tenemos pollitos de las gallinas que nos dieron la primera vez, y ahora es la segunda ocasión que nos dan, lo que nos hace muy felices pues eso garantiza alimento y estabilidad para nosotros, abunda la macuspanense.