MACUSPANA, TAB.- Son alrededor de 6 empresas graveras, quienes desde hace más de 40 años han estado explotando el cerro ‘El Tortuguero’, que se ubica en la ranchería ‘José María Pino Suárez’ extendiéndose en localidades como ‘Poblado Nicolás Bravo’, ‘Las Campanas’, entre otras comunidades, donde la explotación ha sido desmedida, donde ha habido accidentes que han sido causas de muertes de trabajadores de las empresas, como de labriegos de esos lugares.
Dinamitado y arrasado por máquinas trituradoras para convertirlo en materiales para construcción, el sitio arqueológico de El Tortuguero y/o ‘El Gavilán Blanco’, es destruido de manera indiscriminada y con ello cuatro siglos de la Cultura Maya, sin que los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hayan hecho algo, para evitar la destrucción de donde se encontraba uno de los Centros Ceremoniales de América Latina
Habitantes denunciaron que ninguna autoridad federal, estatal o municipal se ha preocupado por detener la destrucción del patrimonio cultural que contiene ese asentamiento maya descubierto en 1900, a 60 kilómetros al oriente de Villahermosa y que a partir de 1940 es arrasado por encontrarse prácticamente sobre un banco de piedra cantera.
En un estado como Tabasco, donde casi todo el territorio es pantanoso, las autoridades han preferido explotar la cantera para producir piedra, grava y arena, en lugar de conservar uno de los más importantes patrimonios de la cultura maya.
Labriegos, que residen en las faldas del cerro de “El Tortuguero” y/o Gavilán Blanco’, aseguran que ahí en años, han encontrado vestigios prehispánicos, casi a flor de tierra, aseguran que aún existen importantes restos enterrados y que en algunos casos los lugareños han optado cubrirlos con tierra para evitar el saqueo, que los funcionarios e investigadores del INAH no han hecho, durante los más de cuarenta años, que este sitio arqueológico ha sido objeto.