Por: José Martínez

Andrés Manuel López Obrador quiere llegar lo más fuerte que se pueda a la candidatura presidencial en el 2018. Como es natural, busca seguir ganando adeptos, tanto, que en una de sus entrevistas dijo que hasta se pondría de lado de Enrique Peña Nieto para defender a los mexicanos.

Como mediador, señaló que en su momento buscaría a Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos, para que no construya el muro fronterizo, y de no aceptar, o no escucharlo, acudiría a los tribunales internacionales por estar violentando los derechos humanos de México.

El galope es contundente, sobre todo porque en este año habrá elecciones en Nayarit, Coahuila, Estado de México y Veracruz, donde se juegan algunas gubernaturas, ayuntamientos y diputaciones, e incluso regidurías.

Aunque a AMLO por el momento no le interesa estar arriba en esas posiciones, más bien su estrategia política es tener sólo presencia en cuanto a números de votos, sobre todo para que en el 2018 esté limpio y no le cuestionen acciones de corrupción en las que puedan caer sus militantes.

¿Hará sacrificios?, por supuesto, porque será en 2018 cuando acelere el paso, y un sin número de perredistas y priistas lo saben, por eso la adhesión hacia Morena, quienes dejarán atrás años de militancia.

Así sucedió en Michoacán, donde unos 20 mil militantes y liderazgos del PRD firmaron el acuerdo político de unidad, quienes expresaron que han encontrado similitud en ese proyecto de nación que encabeza Andrés Manuel.

Sin embargo, el líder de Morena fue más allá, y anunció que iniciaría una gira en Estados Unidos a partir del 12 de febrero, con el pretexto de defender los derechos fundamentales de los migrantes mexicanos que radican en ese vecino país del norte.

López Obrador adelantó que llevará a cabo su primera reunión en Los Ángeles, California, y a partir de esa fecha su gira se extenderá a San Francisco, Chicago, El Paso Texas, Nueva York, Laredo, y así sucesivamente hasta recorrer la mayor parte del territorio norteamericano.

La duda es saber qué tanto podrá ganar el tabasqueño con esta gira, si realmente le beneficiará o le restará popularidad, porque las circunstancias son otras, ya que es un terreno para AMLO poco explorable, y no sabe cómo responderán los migrantes, la prensa, y los asesores del presidente Donald Trump.

Veremos qué resultados le trae cruzar la frontera. Caminar en el terreno de Trump, donde existe una campaña de odio especialmente contra los mexicanos, no es nada fácil.

Para algunos es mejor que Obrador no asista, y desde el norte exija respeto en defensa de la soberanía. Es la misma recomendación que él un día le sugirió a Enrique Peña Nieto, sobre todo por los riesgos políticos.

 

HABERES

LA SECRETARÍA de Educación advirtió que habrá sanciones a maestros y directores que condicionen a los padres de familia la inscripción al pago de cuotas escolares, aunque no especificó cuál sería el castigo.