Por: José Martínez
El pasado domingo 5 de febrero, nuestra Constitución nacional celebró su primer centenario de vida. La ceremonia oficial fue en el teatro de la República en el estado de Querétaro, hasta donde asistió el presidente Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, también se realizaron otras actividades en el marco del centenario. Por un lado, un grupo de políticos, artistas y activistas de derechos humanos encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas presentaron lo que ellos denominan su llamado a un nuevo proyecto de nación, en la que se hace necesaria una nueva Constitución mexicana.
Asimismo un grupo de ciudadanos agrupados en la iniciativa la Nueva Constituyente Ciudadana y Popular (NCCP), donde se adhieren más de 20 estados del país, se congregaron en la ciudad de México para exigir la creación una nueva Constitución para el pueblo mexicano.
Es de mencionar que en nuestra Constitución se encuentra plasmado el proyecto de nación que los mexicanos hemos deseado, sin embargo, también es importante decirlo, las modificaciones que se le han realizado las han alejado del espíritu del constituyente del año 1917 que resultaban en un estado proteccionistas a favor de sus gobernados, y que las nuevas tendencias económicas la han acercado a las políticas neoliberales que promueven el desentendimiento del estado en todos los derechos que el estado debe garantizar a sus gobernados.
Para algunos expertos, en estos momentos no hay condiciones para poder lograr el movimiento social que pueda llevar a la creación de una nueva Constitución en México, para otros, como Arturo Núñez Jiménez, la constitución es clara en su mandato y hay que darle cumplimiento.
Lo anterior se desprende del discurso pronunciado el domingo durante la conmemoración del centenario de la Constitución, en donde el Ejecutivo estatal recordó que la Constitución de 1917 dio sentido histórico y proyecto de futuro a la Revolución Mexicana, he hizo posible la transformación democrática que ha vivido México y sus entidades federativas en años recientes.
Sin embargo, Núñez Jiménez no se queda en el pasado, ya que, como un conocedor del tema, señala que el centenario de nuestra Carta Magna no debe ser sólo una celebración cívica, sino también debe servir como plataforma para deliberar sobre retos internos y externos, los cuales demandan cohesión social, imaginación política y visión de Estado.
Reconoció que para cumplir con el espíritu del texto constitucional es necesario demostrar solidaridad con las inquietudes y necesidades de la gente, y demostrar que pueblo y gobierno navegan en el mismo barco: México.
Evidentemente el centenario de la Constitución mexicana, documento que enmarca el proyecto de nación que todos queremos, y que ha costado vidas, sirve para reflexionar por un lado si requerimos de un nuevo documento, o por el contrario, si la actual nos ofrece el andamiaje que necesitamos para la convivencia social y los elementos necesarios para detonar el desarrollo de nuestro país. Para unos sí, para otros no. Todo es discutible.
HABERES
LA SECRETARÍA de Seguridad Pública despedirá cada mes al dos por ciento del personal no apto, incluyendo policías que no han aprobado el examen de control y confianza. Lo anterior aplica desde diciembre de 2016.