Por: Felipa Nery
La canciller alemana Ángela Merkel realiza una visita por América Latina, que incluye a México, país en el que estuvo este fin de semana, donde además de hablar con el presidente Enrique Peña Nieto de acuerdos comerciales, pues se dijo interesada en los intercambios entre su país y el nuestro, también externó su preocupación por la impunidad que se vive en el país, la violación a los derechos y el asesinato de periodistas. Alemania es uno de los países más importante del grupo que conforma la Unión Europea, y una de las condiciones que Europa ha puesto a México para llevar a cabo acuerdos comerciales, es el respeto a los derechos humanos. En esta visita y encuentro que tuvo con el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, esta posición la volvió a externar, se refirió al muro que se construye en la frontera entre México y Estados Unidos, a lo que la señora Merkel dijo que en lo que se debe trabajar es en las causas que originan la expulsión de las personas de sus países de origen. Con seguridad, la señora Merkel, debe tener una radiografía de la situación que se vive en México, de pobreza, desigualdad, corrupción, impunidad, violación a los derechos humanos y no sólo de México, sino de los países que ahora visita y que son los principales expulsores de indocumentados que pretenden llegar a los Estados Unidos de Norteamérica, con el sueño de encontrar una oportunidad laboral que les permita tener los satisfactores para vivir dignamente, porque en sus países esas oportunidades no existen, y además de la extrema pobreza en la que viven y que los obliga a salir de sus pueblos, sin importar arriesgar sus vidas en la travesía, son interceptados por las bandas de la delincuencia organizada para engrosar sus filas, principalmente el caso de los jóvenes varones, en tanto que las mujeres jóvenes son enganchadas para la trata y prostitución. Tiene razón la señora Merkel cuando dice que se tiene que trabajar en las causas que originan la expulsión de personas de sus países, pero desafortunadamente en México, los índices de corrupción desde las altas esferas gubernamentales no han permitido avanzar; tuvimos una gran oportunidad de sacar a este país del tercermundismo, con la riqueza petrolera y esta no fue aprovechada para el beneficio de las mayorías, sino sólo de unos cuantos, principalmente de los que ostentaban el poder que se hicieron multimillonarios al amparo de la explotación de la industria petrolera que hoy está en bancarrota, no sólo por la caída de los precios del petróleo, sino por las graves deudas que tiene el Estado Mexicano a causa de PEMEX. Por lo pronto, el gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto, con el que habló la señora Merkel, no creemos que pueda hacer nada por contrarrestar la impunidad que se vive en este país, la violación a los derechos humanos y el asesinato de periodistas; llevan ya 4 años y medio en el poder y no hicieron nada, y ahora en lo único que trabajan, es en las estrategias para no perder ese poder en el 2018.