Enfrentar al anfitrión en torneos FIFA o Copas América es una costumbre que la Selección Mexicana ha mantenido durante los últimos años y no con los mejores resultados.

Desde que inició este milenio, el Tri ha disputado 14 torneos entre Copas del Mundo, Confederaciones y Copas América, y en ocho de ellos le ha tocado jugar contra el local. Hasta ahora el saldo es de cero triunfos, cuatro derrotas y tres empates, a la espera de que Rusia sea la primera víctima en esta seguidilla contra los anfitriones.

Demasiadas coincidencias han sido y como ejemplo están las dos veces que México jugó contra la Verdeamarela en Brasil tanto en Confederaciones 2013 como en el Mundial 2014, primero con una derrota de 2-0 y luego con empate sin goles, ambos en el Castelao de Fortaleza.

Poco después, en la Copa América de Chile 2015 también se las vio con el anfitrión en un trepidante 3-3 en el Estadio Nacional de Santiago.