El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siguió emitiendo advertencias el miércoles a Corea del Norte, al afirmar en su cuenta deTwitter que el arsenal nuclear de su país es más poderoso que nunca, aunque dijo que espera que Washington no necesite usarlo.
No estaba claro de inmediato si el presidente tenía pruebas para sustentar su declaración sobre la fuerza nuclear.
PALABRAS HUECAS
En los primeros días de su presidencia, Trump ordenó un estudio para garantizar que el disuasivo nuclear estadunidense fuera “moderno, robusto, flexible, resistente, presto” y adecuado a las amenazas del siglo XXI.
La Casa Blanca no ha publicado los resultados de la evaluación.
Un proceso de modernización iniciado por el anterior presidente Barack Obama está en sus primeras etapas, pero no hay cambios esenciales.
Stephen Schwartz, analista independiente de asuntos de armamento nuclear, calificó el alarde de “claramente absurdo”.
Escribió en Twitter que “nada ha cambiado en los últimos 201 días, el arsenal nuclear estadunidense”.