El papa Francisco refirió ayer a los abusos sexuales por parte de algunos integrantes de la Iglesia católica, uno de los temas más polémicos dentro de la institución y dijo sentir vergüenza por los sacerdotes que cometen este crimen.
“El escándalo del abuso sexual es verdaderamente una ruina terrible para toda la humanidad que afecta a tantos niños, jóvenes y adultos vulnerables en todos los países y en todas las sociedades. También para la Iglesia ha sido una experiencia muy dolorosa”, dijo el papa Francisco durante un discurso entregado a los miembros de la Pontificia Comisión para la Tutela de Menores que abrió su Asamblea Plenaria, según reportó la Agencia Católica de Información.
Las palabras del papa se corresponden a sus declaraciones en el pasado sobre el castigo a los responsables de abusos sexuales dentro de la Iglesia católica. Durante su visita a Estados Unidos en 2015, Francisco se comprometió a la “celosa vigilancia” para proteger a los menores de edad de estos crímenes.
“Prometo que todos los responsables rendirán cuentas”, dijo. En ese entonces pidió perdón por los abusos sexuales a menores de edad en el seno de la Iglesia.