Patricia González

La industria cacaotera de Tabasco resurgirá como el Ave Fénix, se anuncia. En este sexenio le darán todo el impulso para que recobre su lugaromo la principal actividad productiva de la que gozó por muchos años en la entidad. 

No sólo se busca incrementar la producción del grano a través del programa Sembrando Vida en su versión estatal, mediante la siembra de unas 50 mil hectáreas, sino que se le buscarán canales de comercialización una vez procesado el producto.  Seguridad Alimentaria Mexicana (Selgamex), organismo descentralizado del gobierno federal, instalará una industrializadora para darle valor agregado al cacao que comercializará en las Tiendas de Bienestar, toda una cadena de distribución de productos del campo mexicano.  

El costo de garantía que Segalmex pagará a productores será de 220 pesos por kilogramo del grano. Y una vez instalada la industrializadora se procesarán unas 500 toneladas, esa cantidad se irá incrementando a medida que aumente la producción cacaotera. En su conferencia matutina del miércoles pasado, el gobernador Javier May Rodríguez, anunció el rescate del sector cacaotero, una noticia que cayó muy bien entre los productores del estado que hasta hace poco carecían del apoyo gubernamental. 

Segalmex entrará al quite debido a que es inviable rescatar la otrora poderosa Incatabsa, empresa agobiada por pasivos financieros que arrastra desde hace años y por lo obsoleto de su maquinaria prácticamente en el abandono desde que perdió su liderazgo en el mercado nacional.  

Sus entonces dirigentes no supieron administrar el negocio redituable que representaba Incatabsa y el peso político que tenía el sector cacaotero en la vida pública del estado se fue diluyendo por malas decisiones que tomaron en su momento.  

Fue un sector poderoso. Sus administradores gozaron de prestigio y poder. Sin embargo, las ambiciones personales y su adhesión al entonces partido de Estado, el PRI, les hizo perder el rumbo y poco a poco fueron perdiendo su influencia hasta llegar a ser lo que es hoy en día, poco menos que nada como gremio. Esa historia no se debe repetir, porque no quedará en manos de este tipo de personas el destino del sector cacaotero.

Contará con la concurrencia del gobierno estatal en la tarea de hacer renacer a una agroindustrial que le dio tanto brillo a Tabasco. El estado es el principal productor de cacao en el país y Comalcalco, la tierra del actual mandatario, produce el 83 por ciento de la producción del grano en la entidad. El sector cacaotero de Tabasco es una industria vital para la economía y la cultura del estado. El cacao es uno de los recursos agrícolas más importantes del trópico húmedo mexicano, generando ingresos y empleos para miles de familias. La región de la Chontalpa, que comprende municipios como Comalcalco, Cunduacán, Jalpa de Méndez, es la principal productora de cacao en Tabasco.

EN LA MIRA

El cacao tiene una rica historia y tradición en Tabasco, siendo un elemento fundamental en la gastronomía y la identidad cultural del estado. El Festival del Chocolate, que se celebra anualmente, es un ejemplo de cómo el cacao sigue siendo una fuente de orgullo para las comunidades locales.

La producción de cacao también tiene un impacto social significativo, ya que muchas organizaciones productoras sociales y privadas se ocupan de esta actividad agroindustrial, generando oportunidades de desarrollo para las comunidades rurales.