Patricia González
La migración, expulsión de familias enteras por violencia o falta de trabajo, es un problema creciente en el mundo. Lugares como México son sitios de paso hacia Estados Unidos, pero las nuevas políticas del país vecino hacen que cada vez más extranjeros, sobre todo centroamericanos, se queden en lugares fronterizos como Tabasco.
Durante la cumbre del G20 en Brasil, con líderes de diferentes países, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, propuso la implementación del programa social ‘Sembrando Vida’ en todos los países integrantes y destinar el 1% del gasto militar para dichas acciones.
La mandataria consideró como inconcebible el último año se haya realizado un gran gasto en armamento alimentando conflictos entre naciones y dejando de lado los efectos secundarios que éstos tienen, no solo en la vida de la humanidad, sino en el impacto negativo para el ambiente.
Por lo anterior, la mandataria mexicana planteó replicar el programa ‘Sembrando Vida’ en otras partes del planeta, con el objetivo de reforestar alrededor de 15 millones de hectáreas aportando al impacto de las complicaciones climáticas y, a su vez, a casi 6 millones de sembradores.
Esto coincide con la decisión del gobernador Javier May en Tabasco quien se ha propuesto una versión estatal de Sembrando Vida para dar empleo e ingresos a unos 60 campesinos más.
Dijo Sheinbaum: “proponemos crear un fondo con el 1% de lo que se destina al armamentismo, para financiar el programa de reforestación más grande de la historia: Sembrando Vida.
El gasto en armas creció casi al triple que la economía mundial en tan solo dos años; en cambio, 700 millones de familias aún viven por debajo de la línea de la pobreza”.
Este proyecto, creado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tiene el objetivo de apoyar a los sembradores del país por medio de la inversión y acciones que buscan incentivar la autosuficiencia alimentaria, el desarrollo social de los productores y comerciantes, así como aportar en el tema del calentamiento global, esto para combatir la pobreza rural y la degradación ambiental.
En México, la meta ha sido realizar campañas de reforestación que ayuden a que las tierras puedan ser fértiles de nuevo y mejorar la producción de alimentos para toda la población. De tal forma, se han cubierto un millón 139 mil 372 hectáreas y este número podría incrementar en los próximos años con la administración de Sheinbaum.
Hasta junio de este 2024, en 24 de los 31 estados de la República se cuenta con el programa, y han sido beneficiados 238 mil 289 sembradores y trabajadores.
Además, desde 2019 Sembrando Vida se ha exportado a países como El Salvador, Honduras, Guatemala, Haití, Cuba y Belice. Para la ejecución de esta cooperación, el gobierno mexicano ha destinado 100 millones de dólares de su erario, aunque no logró todavía contener el flujo migratorio.
En marzo de este año, el gobierno de López Obrador acordó entregar dinero a través de “Juntos por el Bienestar”, a migrantes retornados a Colombia y Ecuador; así como 110 dólares al mes a los originarios de Venezuela a través del convenio llamado “Vuelta a la Patria”.
EN LA MIRA
Es cierto que se requiere la acción policiaca y hasta militar para contener a los criminales, pero también hay que atender las causas de la violencia, entre ellas el desempleo, el abandono escolar y los bajos ingresos.