Patricia González

Cuando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llevó a cabo la consulta pública para juzgar a los expresidentes la oposición llamó a no votar y se burló de este procedimiento que, al final de la jornada, no alcanzó el número de votos suficientes para lograr su objetivo. Queda el precedente. 

La oposición hoy denuncia una supuesta complicidad entre el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto y AMLO. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo niega que haya habido un pacto de impunidad entre ambos motivos. Resultaría absurdo que ocurriera.

Es muy claro que ninguno de los partidos que forman la oposición aceptaría una consulta ciudadana en caso de que estuviera en el poder, ya lo demostró tratando de boicotear la pasada elección del Poder Judicial. En este tenor se mofan de un ejercicio que busca la participación democrática del pueblo, crean narrativas contrarias a las propuestas del gobierno federal para que la gente no participe. 

La oposición va de una ocurrencia a otra. Recientemente utilizaron la imagen del expresidente Enrique Peña Nieto en un documental cuestionando la decisión de la administración lopezobradorista de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM); sin embargo, al hacerse pública la declaración de empresarios israelitas que involucran al expresidente priista radicado en España con un caso de corrupción, ahora intentan relacionarlo en un supuesto pacto de impunidad con AMLO. 

Una oposición sin pies ni cabeza que desde su derrota en las urnas en 2018 no hace más que elucubrar contra la coalición que encabeza el Movimiento de Regeneración Nacional (morena) y los gobiernos de AMLO y ahora de la presidenta Claudia Sheinbaum. El mundo de la oposición que encabezan el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido de Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) se queda suspendido en las redes sociales. Los dirigentes de Morena han denunciado los miles de bots que pagan con recursos millonarios como lo han hecho con campañas para desprestigiar a las administraciones de la 4T.

Ni la Casa Gris ni los Chocolates Rocío que la oposición intentó posicionar el sexenio pasado para que la candidatura de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum fracasara les dio resultado. Tampoco las campañas de “narcopresidente” y “narcocandidata” les fueron redituables en las elecciones presidenciales del año pasado. La oposición es muy débil porque no logra argumentar con hechos las acusaciones que hace contra el segundo piso de la cuarta transformación. 

La propia presidenta Claudia Sheinbaum ha evidenciado a la oposición como urdidora de noticias falsas. 

EN LA MIRA

Hay un verdadero problema en la oposición, que también afecta al país porque requerimos contrapesos serios y sólidos entre poderes, porque por una doble moral no puede crecer en nuestro país, mucho menos cuando la gente sabe detectar la información real. Hasta ahora –señalan varios analistas- la oposición no crea propuestas. Hace falta un mayor acercamiento con la realidad, con la gente, con las necesidades del pueblo. Sólo cuando logren captar el sentir ciudadano dejarán de ser los fantasmas que arrojó del poder el voto del 2018.