Las cincoo mil sillas colocadas en el Centro de Convenciones Tabasco 2000 resultaron insuficientes para contener a los ciudadanos que se dieron cita mucho antes de las 11 de la mañana, a fin de escuchar con atención el Primer Informe Constitucional de Gobierno, rendido por el titular del Poder Ejecutivo Javier May Rodríguez, que a un año de inaugurar escuelas, rehabilitar caminos, poner en marcha programas sociales y productivos, atender a los adultos mayores y personas con discapacidad, pudo afirmar: “No venimos a simular sino a cumplir. La felicidad y bienestar del pueblo es la mayor de nuestras responsabilidades”. 

Detrás suyo, en el templete, estaban sentados 28 tabasqueños y tabasqueñas sonrientes, que representaron significativamente a todos los paisanos que se han visto beneficiados de la inversión de más de dos mil millones de pesos en programas de bienestar estatales, “cifra sin precedente en la historia del estado”, ponderaría el mandatario en su mensaje de rendición de cuentas que duró poco más de una hora, y durante el que las y los asistentes aplaudieron en alrededor de cuarenta ocasiones.

Entre los que interrumpieron el mensaje con sus ovaciones estuvo doña María Fernanda Díaz García, quien tuvo el ánimo y la alegría alta, a pesar de que viajó de madrugada en lancha durante una hora y media hasta llegar al Centro Integrador Pino Suárez, en su natal Jonuta, y luego desplazarse vía terrestre durante dos horas y media para alcanzar el Centro de Convenciones, en la capital tabasqueña a las siete de la mañana.

“Estoy contenta de venir al informe del Gobernador para mostrarle con mis otros compañeros de la comunidad nuestro agradecimiento. Somos 17 beneficiarios del programa Pescando Vida, y la verdad nos ha ayudado mucho con este trabajo productivo, ahora sí se van a repoblar los ríos de las especies que ya casi no hay. Javier May todo lo que ha dicho lo ha cumplido”, explicó junto a sus vecinos pescadores y pescadoras. 

A esa hora, ya los puestos de alimentos entre el Centro de Convenciones y el Planetario Tabasco 2000, iban viento en popa con la muchedumbre que venía de arribando de otros puntos del estado. Algunos traían entre manos sus pancartas y cartulinas con palabras de agradecimiento, indicando el nombre de los Centros de Aprendizaje Campesinos, Acuícolas y Pecuarios a los que pertenecían.

El buen humor no pasaba desaparecido del semblante de don Atanasio Felipe Solórzano, que también había hecho un recorrido largo, en su caso de aproximadamente tres horas, viajando del poblado Ignacio Allende, antes Chapingo, a la cabecera municipal de Huimanguillo y de allí a Villahermosa. Él se ufana en recalcar que siempre ha sido una persona interesada en los informes de los mandatarios, para estar enterado de “cómo va el barco”.

Ya casi listo para subir las escaleras que lo conducirán al interior del inmueble, junto con sus 20 compañeros, también beneficiarios del programa Sembrando Vida Tabasco, no duda en vaticinar los resultados que presentará Javier May en estos primeros 12 meses de transformación. “Tenemos al mejor gobernante de Tabasco porque se ha dedicado a estar pendiente en los 17 municipios. Nosotros fuimos beneficiados de forma que no ocurría antes con el Sembrando Vida. Y no solo a nosotros, a miles de paisanos. Los apoyos que ha dado el Gobernador es para la gente que más lo necesita”, sostuvo meciendo su puño, en señal de triunfo.  

En primera línea, se sentó el paralímpico, Jesús Saldívar, en compañía de su padre, don Fabián López. Ellos son originarios de Centro, pero como la gran mayoría, arribaron desde temprano como invitados especiales al Primer Informe. “Estoy muy agradecido porque con esta beca nos dan nutrición, psicología y psicoterapia. Antes no me daban los apoyos, ahora sí con este Gobierno”. Su padre no duda en otorgarle la medalla de oro a Javier May por lo que está haciendo. por el deporte.