Por Felipe Hernández

Cada 12 de noviembre, México celebra el Día Nacional del Libro, establecido en 1979 por el entonces presidente, José López Portillo, con el objetivo de fomentar la lectura y al mismo tiempo rendir homenaje a una de las figuras de la literatura más importantes del país, Sor Juana Inés de la Cruz, nacida precisamente ese día en 1651.

En sus inicios, este día fue promovido por la SEP y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, con la intención de crear ferias itinerantes del libro en plazas públicas, lo que más tarde inspiraría a eventos como la FIL de Guadalajara, hoy una de las más importantes del mundo hispano.

México fue el primer país de América Latina en establecer un día dedicado al libro, incluso antes de que la UNESCO declarara el Día Mundial del Libro en 1995. Esto convirtió a nuestro país en un pionero en la promoción de la lectura.

El Día Nacional del Libro no solo celebra a los escritores, sino también a los lectores, libreros y editoriales que mantienen viva la palabra impresa. En tiempos de pantallas y redes sociales recordamos que un libro sigue siendo una puerta abierta al conocimiento y la imaginación.