David Morales

El 26 de abril de 1921 el Congreso de Tabasco nombró gobernador provisional a Manuel Garrido Lacroix, en sustitución temporal de Tomás Garrido Canabal, quien solicitó licencia al cargo. El relevo se inscribe en un periodo de reacomodos políticos tras la Revolución mexicana, cuando los gobiernos estatales dependían en gran medida de equilibrios entre grupos regionales y del poder federal.

La licencia de Tomás Garrido Canabal ha sido documentada en registros legislativos y memorias de gobierno conservadas en el Archivo Histórico de Tabasco. Estas fuentes ubican su separación como una medida política vinculada a tensiones internas y a su participación en procesos de reorganización del poder posrevolucionario. En ese momento, Garrido Canabal formaba parte de una generación de líderes surgidos del movimiento revolucionario que buscaban consolidar control político en el estado, en medio de disputas con otros grupos locales.

El Congreso estatal, facultado para designar sustitutos en casos de licencia, optó por Manuel Garrido Lacroix como figura provisional. De acuerdo con padrones oficiales y referencias administrativas de la época, Lacroix contaba con experiencia en la vida pública y vínculos con las estructuras políticas dominantes, lo que lo convertía en una opción viable para garantizar continuidad institucional sin romper los equilibrios existentes.

Durante su encargo, de carácter transitorio, las acciones de Lacroix se centraron en mantener la operatividad del gobierno estatal. Informes administrativos y correspondencia oficial del periodo, resguardados en fondos gubernamentales, indican que su gestión no impulsó reformas de fondo, sino que actuó como un gobierno de contención mientras se resolvía la situación política del titular con licencia.

El nombramiento respondió a una práctica común en los años posteriores a la Revolución, donde las licencias de gobernadores permitían ajustes estratégicos sin recurrir a procesos electorales. En este caso, la designación de Lacroix garantizó la continuidad del grupo político encabezado por Garrido Canabal, quien regresaría posteriormente al control del Ejecutivo estatal.

Este episodio refleja la dinámica del poder en Tabasco durante la década de 1920, caracterizada por transiciones controladas, decisiones legislativas y la consolidación de liderazgos regionales. La documentación existente en archivos estatales y memorias oficiales permite ubicar este hecho como parte del proceso de estabilización política tras años de conflicto armado.